Tras la confirmación de la continuidad de Pedro Sánchez, surgen voces dentro de su coalición que reclaman medidas específicas para sostener la narrativa contra la oposición y evitar lo que algunos denominan un ‘populismo Disney’.
Un día después de que Pedro Sánchez confirmara que continuaría al frente del gobierno español, sus aliados políticos intensificaron sus críticas contra el Partido Popular y Vox, acusándolos de intentar desestabilizar al Ejecutivo. Sin embargo, esta ofensiva no ha silenciado las dudas internas sobre la estrategia a seguir.
Fuentes consultadas dentro de la coalición gubernamental se preguntan cómo se materializarán las promesas de regeneración democrática. «Decimos que vamos a regenerar la democracia y no vamos a permitir más abusos. ¿Cómo? ¿Con qué políticas?», plantea una de estas fuentes. Señalan que temas pendientes como la reforma de la conocida como ‘Ley Mordaza’ o la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) requieren avances concretos, al igual que proyectos en materia de vivienda y otras cuestiones sociales.
«El Congreso de los Diputados es el mismo que hace cinco días», afirman, en alusión a las dificultades para lograr mayorías que aprueben nuevas iniciativas. La preocupación se centra en la sostenibilidad de la narrativa actual. «La preocupación pasa por el tiempo que dure la épica y si no se avanza con puntos concretos, esto envejecerá muy rápido», insiste la fuente.
Un analista político, que en el pasado acuñó el término «estalinismo Disney» para referirse a algunas estrategias de la izquierda, describe ahora este giro como un «populismo Disney». Según esta visión, se construirían «enemigos de fantasía» para cambiar el foco mediático temporalmente. «El problema es que para sostenerlo necesitamos algo detrás», sentencia.
