Las empresas de transporte anunciaron el levantamiento progresivo del paro tras un encuentro con autoridades nacionales, mientras el Gobierno confirmó la aplicación de multas por incumplimiento de frecuencias.
Las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzarán a levantar de manera gradual la medida de fuerza que se venía desarrollando, según se informó este jueves tras una reunión entre autoridades nacionales y representantes de las cámaras empresarias del sector.
En el encuentro participaron el secretario coordinador de Infraestructura, Carlos Frugoni; el titular de Transporte, Fernando Herrmann; el subsecretario del área, Fernando Cortés; y directivos de las cámaras AAETA, CEUTUPBA, CTPBA, CETUBA y CEAP. Se acordó la conformación de una mesa de trabajo que continuará el diálogo el próximo martes.
El Grupo Metropol anticipó que sus líneas de jurisdicción nacional y provincial (136, 163, 166, 176, 182, 194, 195, 228, 236, 237, 269, 276, 302, 303, 310, 322, 326, 327, 336, 365, 386, 392, 395, 441, 443B, 448, 503, 504, 507, 510, 634, 670 y 741) irán normalizando la frecuencia, tras el cobro de subsidios correspondientes.
Paralelamente, el Gobierno nacional confirmó que aplicará multas a las empresas que no cumplan con las frecuencias establecidas en el AMBA. La decisión se tomó en una semana con importantes demoras, reducción de unidades y reclamos de pasajeros. Las autoridades detectaron una baja significativa en la cantidad de vehículos en circulación, situación que se produjo después de que las empresas cobraran los subsidios correspondientes al inicio de abril.
La Secretaría de Transporte ordenó a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) que fiscalice a las compañías y labre actas de infracción contra aquellas que no garanticen un nivel adecuado de servicio. La CNRT intensificó las inspecciones este jueves, verificando una disminución en la cantidad de colectivos circulando respecto del día anterior.
Desde el Ejecutivo sostienen que las empresas deben respetar los cronogramas, especialmente después de haber recibido transferencias del Estado, las cuales se efectuaron en tiempo y forma según el cronograma previsto. La CNRT ya comenzó a labrar actas de infracción que derivan en multas económicas, cuyo monto depende de la gravedad del incumplimiento. La normativa vigente establece que la interrupción del servicio durante cinco días consecutivos o diez alternados dentro de un mismo año puede considerarse abandono por parte del operador, lo que podría derivar en la pérdida de la concesión.
Las cámaras empresarias del sector argumentan que enfrentan un desfasaje creciente entre los costos operativos y los ingresos que reciben por tarifa y subsidios. Entre los factores señalados se encuentran el aumento sostenido del precio del gasoil, el encarecimiento de repuestos y los costos de mantenimiento. Según las compañías, los montos recibidos no alcanzan para cubrir la estructura de gastos actual, lo que las llevó a reducir la circulación de unidades para ajustar costos.
A la problemática económica se suma un frente laboral. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió sobre la posibilidad de retención de tareas en aquellas líneas donde no se hayan abonado los salarios en tiempo y forma, lo que podría intensificar las medidas de fuerza.
