El sindicato estatal organiza a sus afiliados para pedir préstamos bajo las mismas condiciones que, según denuncian, habrían recibido funcionarios y referentes del oficialismo.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció que organizará a más de mil delegados y afiliados en todo el país para que asistan a las sucursales del Banco Nación a solicitar créditos hipotecarios. La medida se produce en medio de la controversia generada por el otorgamiento de préstamos de alto monto a funcionarios, legisladores y referentes del oficialismo.
La información, procesada por plataformas de acceso público, expuso deudas hipotecarias en funcionarios como Federico Furiase, Felipe Núñez y Juan Pablo Carreira, entre otros. Según los registros del BCRA, algunos créditos superan los 500 millones de pesos y habrían sido otorgados bajo la línea «+Hogares sector público», que permite financiar hasta el 90% del valor de una propiedad con tasas cercanas al 6% anual.
El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, afirmó que el sindicato reclama igualdad en el acceso al financiamiento. «Ahora los trabajadores somos los que queremos créditos de los mismos montos, con las mismas tasas de interés y los mismos plazos de financiación que tuvieron los funcionarios», señaló. Aguiar cuestionó la falta de requisitos de estabilidad laboral para los cargos políticos y calificó la situación de «hipocresía monumental» frente a la política de austeridad.
Desde el gremio exigen una investigación y denuncias penales por presunto enriquecimiento ilícito, argumentando que estas prácticas ocurren en un contexto donde el acceso a la vivienda es difícil para la mayoría de los argentinos.
Por su parte, el Banco Nación defendió su política crediticia a través de sus canales oficiales, asegurando que los procesos son «homogéneos y sin excepciones». La entidad destacó que ha concedido más de 27.000 créditos desde el lanzamiento de sus líneas hipotecarias y que su presencia entre empleados públicos facilita el acceso a estos programas.
