El árbitro afirmó que modificó su decisión por la indicación de su asistente y no por la exhibición de un teléfono móvil durante el partido entre All Boys y Godoy Cruz.
El árbitro Nicolás Lamolina negó haber modificado su decisión sobre un aparente penal a favor de Godoy Cruz tras observar la imagen en un teléfono móvil que le fue exhibido en el campo de juego. El partido, correspondiente a la 33ª fecha de la zona A de la Primera Nacional, se disputó el lunes y finalizó empatado 0 a 0 entre All Boys y Godoy Cruz.
La jugada que generó la discusión ocurrió a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando Diego Viera recuperó el balón en su campo, avanzó 30 metros y asistió a Axel Rodríguez, quien fue derribado por Iván Zafarana en el borde del área. Inicialmente, Lamolina sancionó penal y expulsó al defensor de All Boys. Luego de varios minutos de debate y de una conversación con su primer asistente, Agustín Méndez, el árbitro cambió su decisión y cobró tiro libre a favor de Godoy Cruz.
En declaraciones realizadas en TyC Sports, Lamolina reconstruyó lo sucedido: «En mi primera impresión, la infracción había sido sobre la línea, por lo cual merecía ser sancionada con penal. Tomé la decisión de sancionar penal y expulsarlo (a Zafarana), pero el asistente Méndez me mencionó que, desde su visión, había sido muy al límite y no le convencía mucho la situación de penal. Cuando me acerqué para hablar con él, se desmadró todo, ingresó gente del club All Boys que no estaba autorizada para estar en el banco de suplentes».
El árbitro agregó: «Apareció una persona con un celular. Yo hice el esfuerzo muy grande para que no se acercara y no me mostrara la imagen. Yo sabía que en esa situación, grave, crítica y triste, si yo aparecía mirando el celular en algún momento, todo el mundo podía pensar que mi decisión iba a ser modificada por esa situación. Lo único que quería era hablar con mi asistente. Yo debía acompañar su perspectiva porque era mucho mejor que la mía, teniendo en cuenta que yo venía detrás de los jugadores y él tenía una posición de privilegio para ver el dentro/fuera del área. Él me dijo, convencido, que había visualizado que el contacto había sido fuera. En virtud del trabajo en equipo y de las perspectivas de cada uno, confié en lo que él había dicho y reanudamos con tiro libre».
«Nunca vi el celular. Todo el tiempo busqué mirar para otro lado, aunque sea mirar a la nada porque sabía que esa situación era compleja y que había que resolverla incluso con la fuerza policial. Si en algún momento yo hacía contacto visual con esta persona o con el teléfono, obviamente el pensamiento iba a ser que yo, a través de una imagen en un teléfono, podía cambiar una decisión. Y eso sería gravísimo», enfatizó Lamolina, quien señaló que también Zafarana se había acercado con un teléfono para tratar de mostrarle la jugada.
Lamolina indicó que, tras definir la situación, llamó a los dos capitanes: «Se acercaron Diego Viera y Hernán Grana (Zafarana había sido expulsado), les expliqué la situación y que la reanudación iba a ser con tiro libre». Destacó la conducta de los jugadores, el cuerpo técnico y la dirigencia de Godoy Cruz: «Se mostraron empáticos con lo que hicimos, entendieron que había sido justo».
El árbitro contó que, como consecuencia de la invasión de campo tras la sanción inicial del penal, expulsó a todo el cuerpo técnico de All Boys y a dos futbolistas que estaban en el banco de suplentes. También identificó con asistencia de la Policía al dirigente que ingresó con el teléfono móvil, cuya conducta será informada al Tribunal de Disciplina. Lamolina se negó a revelar el nombre del dirigente.
«Estoy sumamente compungido por esta situación porque jamás pensé que podía pasar algo como esto, que alguien podía entrar con un teléfono a tratar de persuadir a un árbitro por una decisión», lamentó Lamolina. Además, contó que Fernando Rapallini, gerente técnico de la Dirección Nacional de Arbitraje, se comunicó con él tras el partido: «Me llamó para saber si estábamos bien, si había pasado algo. Le dijimos que estaba todo en orden».
El empate sin goles impidió que Godoy Cruz se acercara a la punta de la zona A. A tres fechas del final del tramo largo del certamen, el líder es Ferro, con 62 puntos, seguido por Deportivo Morón (58) y Godoy Cruz (57). El partido comenzó media hora después de lo previsto debido a una represión de agentes de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires contra simpatizantes de All Boys en las afueras del estadio Islas Malvinas.
