El barrio privado creado por Fernando Aguerre en el sur de Mar del Plata entregó la posesión de sus primeros lotes el 29 de agosto. Los terrenos se comercializan desde u$s120 por metro cuadrado y el saldo puede pagarse en 36 cuotas en dólares sin interés.
El barrio privado Olas de Chapadmalal, ubicado en el extremo sur de Mar del Plata, entregó la posesión de sus primeros lotes el 29 de agosto pasado. Los propietarios quedaron habilitados para comenzar a construir sus viviendas, según informó la inmobiliaria a cargo de la comercialización.
El emprendimiento fue creado por Fernando Aguerre, fundador de la marca Reef, y su hermano Santiago, quienes adquirieron el campo en 1999. El proyecto ocupa 100 hectáreas en el extremo norte de Chapadmalal, a unos 150 metros del mar, y está rodeado por más de 10.000 árboles.
Manuel Ladanaj, socio gerente de Robles Casas & Campos, detalló que los lotes disponibles tienen superficies de entre 1.400 y 2.500 metros cuadrados. El precio actual se ubica en torno a los u$s120 por metro cuadrado, aunque quienes compraron en la primera etapa ingresaron con valores de entre u$s90 y u$s100. El comprador debe aportar el 30% al momento de ingresar y el saldo puede pagarse en 36 cuotas en dólares sin interés. También se acepta el pago en pesos con actualización por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción.
«Olas ya cuenta con toda su infraestructura terminada y en funcionamiento. Tiene fibra óptica en anillo, electricidad trifásica con tendido subterráneo, gas natural, red cloacal con planta de tratamiento propia y agua potable mediante pozos exclusivos del barrio», explicó Ladanaj.
Las calles internas fueron realizadas con polvo de piedra, mientras que la vía perimetral está pavimentada. El acceso principal también está concluido. La iluminación fue diseñada con una estrategia de «cielos oscuros», que reduce la luz dirigida hacia arriba y permite conservar la visibilidad nocturna.
Para llevar el gas natural al desarrollo fue necesario construir un gasoducto privado de 1.300 metros, una obra que también permitirá ampliar la red hacia sectores cercanos.
«Pasar de un sueño a una idea, después al plan y ahora haber concretado esta apertura, con las primeras viviendas en construcción, es muy emocionante», sostuvo Aguerre. «Llegamos después de mucho esfuerzo y con la intención de hacer las cosas bien, respetando nuestros valores. Olas es más que un barrio; reúne una forma de proyectar, construir y vivir sin perder de vista la tierra y la naturaleza».
Fernando y Santiago Aguerre encontraron el campo cuando volvían de surfear por la ruta 11 y vieron el cartel de venta. «Nos parecía un sitio hermoso y muy inusual. Era la primera tierra rural al sur del casco urbano de Mar del Plata, con 100 hectáreas de bosques y naturaleza», recordó el empresario. «Nos dimos cuenta de que habíamos encontrado el paraíso que durante décadas buscamos en nuestros viajes de olas por el mundo. Y estaba en nuestra querida Mar del Plata».
Las viviendas deberán tener una superficie mínima de 150 metros cuadrados y ser de uso unifamiliar. Las casas deben adaptarse a los árboles que ya crecen en el terreno. El reglamento prohíbe retirar ejemplares sin autorización y el trazado de los caminos se definió para preservar el bosque.
Las expensas serán de u$s200 mensuales durante la primera etapa y subirán gradualmente hasta rondar los u$s400 cuando comiencen a instalarse los primeros residentes, según detalló Ladanaj.
El Parador y el resto de los espacios comunes tienen fecha de finalización prevista para diciembre. El proyecto incluye restaurante, spa, gimnasio, quinchos, canchas de pádel, tenis y fútbol, huerta orgánica, senderos y una laguna. El barrio tendrá vigilancia las 24 horas, triple cerco eléctrico y monitoreo.
Consultado sobre el perfil de los compradores, Aguerre afirmó: «Olas no es un barrio solamente para surfistas ni para nuestros amigos. Está pensado para personas que quieren vivir cerca del mar, en contacto con la naturaleza».
Supermercados, colegios, estaciones de servicio y centros de salud se encuentran a unos cuatro minutos en auto. Playa Grande queda a unos 15 minutos.
