La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, participará en la ‘Growth vs Climate Conference 2024’, organizada por el ICTA-UAB, que reunirá a 400 investigadores internacionales para analizar el decrecimiento como alternativa al crecimiento verde.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, asistirá a la Growth vs Climate Conference 2024, que se celebrará la próxima semana en Barcelona. El evento, organizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB), reunirá durante tres días a 400 investigadores internacionales para debatir sobre el decrecimiento y buscar estrategias de acción dentro de este modelo alternativo.
La conferencia contará con la presencia institucional de Ribera; la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez Rodríguez; la secretaria de Acción Climática de la Generalitat de Catalunya, Anna Barnadas; y el exministro de Consumo, Alberto Garzón.
El decrecimiento es una corriente de pensamiento económico y social que cuestiona la premisa del capitalismo global que vincula el crecimiento del PIB con el bienestar de los países, y que propone una disminución controlada y progresiva de la escala material de la economía. En los últimos años, esta teoría ha ganado presencia en el debate público e institucional. El año pasado, el Parlamento Europeo discutió el tema en una conferencia titulada «Beyond Growth». El Papa Francisco, el presidente de Irlanda y la Reina Leticia también se han referido al término.
Sin embargo, a marzo de 2024, la traducción política de esta agenda en medidas concretas no ha registrado avances significativos. Los organizadores del evento plantean interrogantes como si el crecimiento verde, la bioeconomía o el Green New Deal bastarán para evitar un desastre climático, o si deberían adoptarse el decrecimiento o el acrecimiento como modelos alternativos. También se preguntan cuáles son las ventajas y desventajas de las distintas estrategias de mitigación y cómo evitar efectos rebote y repercusiones sociales negativas.
En la COP28, Ribera pidió abrir el debate sobre el decrecimiento de una «forma clara y bien argumentada» y puso el foco sobre los «límites planetarios». En una entrevista con EfeVerde, la ministra declaró: «Estamos induciendo un cambio de paradigma en el que el concepto de crecimiento, de prosperidad, es lo primero que cambia. Es decir, yo quiero que crezca el bienestar pero no medir el crecimiento sobre la base de un mayor consumo de materias primas que me detrae la riqueza disponible para generar esa prosperidad».
La ponencia inaugural estará a cargo de la antropóloga Yayo Herrero, referente en ecología social en España. Herrero afirmó a LPO que el debate del decrecimiento «ha dejado de ser de nicho» y celebra que haya ganado un hueco en la agenda pública. «Empieza a darse una reflexión en ámbitos institucionales, lo que es muy importante en cualquier proceso de cambio. Otra cosa es qué se traduce o qué tipo de repercusiones políticas pueda tener. Soy consciente del antagonismo entre unas propuestas de cortes decrecentistas y el modelo capitalista que tenemos en este momento instaurado de forma hegemónica», explicó.
Para la experta, una de las claves de la conferencia girará en torno a «qué tipo de conflicto» y «qué contradicciones» se está dispuesto a abordar. Admite que las dificultades para una traducción institucional, aun si hubiese voluntad política, «son tremendas» y que «los obstáculos son muy grandes». Por eso califica de «paso muy importante» la presencia de la vicepresidenta tercera. «Es muy importante que la ministra asista a una conferencia sobre decrecimiento. Hasta hace poco pronunciar la palabra decrecimiento iba seguida de procesos de ridiculización. Lo mismo pasó décadas atrás cuando se empezó a hablar de cambio climático, que se negaba y ninguneaba», reflexionó.
Herrero agregó: «Ahora bien, el reto es qué sentido y orientación política le damos al decrecimiento. Una cosa es el decrecimiento justo y otra cosa es el decrecimiento individualizado capitalista que se centra en que las personas que no tienen dinero para pagar la luz consuman menos luz o directamente no la tengan. Estamos hablando de otra cosa: de un marco que asuma un decrecimiento global en la escala material de la economía y por tanto procesos fundamentales de suficiencia, de redistribución de la riqueza y de garantía de derechos humanos para todas las personas».
La antropóloga insistió en la importancia de que «el debate escale», pero señaló que la trascendencia pasa hoy «por espacios que empiecen a pensar cómo materializar el decrecimiento», es decir, los «tipos de cambio concretos, que son antropológicos, económicos, políticos, entre otros, que se necesitan». Por eso agregó que «la pugna por aclarar conceptos y no meter todo dentro de significantes vacíos es fundamental».
«No es lo mismo una propuesta de decrecimiento basada en la justicia social que propuestas de decrecimiento que propongan que cada cual se ajuste como pueda el cinturón sin tener en cuenta condiciones de clase, de género, de procedencia. Llenar de contenido todo esto es clave», aclaró. A su juicio, no solo la ultraderecha y los sectores más conservadores «ridiculizan y tergiversan el sentido del decrecimiento», sino que también «hay discursos en los que se habla de la necesidad de reducir los impactos en la naturaleza, pero sin hablar de redistribución de la riqueza ni de justicia social».
El problema de esta prédica, según Herrero, es que «en sociedades muy individualizadas» se puede interpretar «que las dinámicas de decrecimiento material son dinámicas en las que cada cual lo resuelva como pueda». «El decrecimiento justo es, sobre todo, una política de redistribución de la riqueza y una política de garantía de derechos humanos», subrayó.
Consultada por LPO sobre si basta el capitalismo verde para evitar el desastre climático, Herrero respondió: «No, si lo que pretendemos es una transición ecosocial justa en la que todas las personas tengan garantizados sus derechos. Un capitalismo verde puede conducir sin lugar a dudas a sociedades donde haya menos emisiones de gases de efecto invernadero, pero a costa de ir dejando a gente por el camino. Para que el resultado de esa organización económica satisfaga las necesidades de todo el mundo hace falta planteamientos de corte decrecentistas».
La conferencia se desarrollará en Barcelona y cuenta con el respaldo de una revista científica que se hizo eco del decrecimiento bajo el titular: «Puede funcionar».
