La muestra ‘Fotografiando la distancia’ reúne videoinstalaciones y fotografías de faros del Mar Rojo y otras costas, y se exhibe hasta fin de año en el pabellón contemporáneo del museo saudí.
La artista argentina Matilde Marín presenta su exposición individual Fotografiando la distancia en el pabellón contemporáneo del Museo del Mar Rojo, en Jeddah, Arabia Saudita. La muestra, que se exhibe hasta fin de año, incluye diez pantallas gigantes con imágenes de la superficie del mar, un faro y fachadas árabes, reflejadas en las paredes vidriadas del espacio.
El museo ocupa el histórico edificio Bab Al-Bunt, frente al Mar Rojo, que durante décadas funcionó como hotel para peregrinos en camino a La Meca. El pabellón histórico alberga objetos y documentos, y el pabellón contemporáneo fue inaugurado en diciembre de 2025 con una sala del artista británico-indio Anish Kapoor.
La videoinstalación de Marín fue presentada oficialmente en una galería al aire libre, con una charla pública entre la artista y la historiadora egipcia Nadine A. Ghaffar, ante invitados especiales, entre ellos embajadores de Medio Oriente y Asia Pacífico. Luego se realizó un concierto en la terraza del edificio.
Origen del proyecto
El proyecto surgió en 2021, cuando la entonces viceministra de Cultura saudí, Mona Khazindar, conoció el Proyecto Pharus de Marín, programado para Jeddah en el marco de Bienalsur, la bienal internacional de arte contemporáneo creada en 2017 por la Untref. Khazindar invitó a la artista a registrar los faros del Mar Rojo en Jeddah y Yanbu.
«Durante veinte años seguí faros a lo largo de costas muy diversas, el primero fue en el estrecho de Magallanes, y cada uno de ellos me enseñó algo sobre la distancia, sobre cómo miramos aquello que aún no podemos alcanzar», declaró Marín a Clarín en la zona histórica de Al-Balad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La artista, miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes desde 2008 y presidenta de la entidad entre 2022 y 2024, explicó que la serie incluye faros de Japón, Australia e Islandia, pero no tenía registros de la región del Golfo. «Los de Yanbu y Jeddah completan la serie», señaló.
Marín viajó a Arabia Saudita en 2021 para registrar el faro de Jeddah, el segundo más alto del mundo después del de La Coruña, y el de Yanbu, revestido con características cerámicas árabes. A las imágenes de faros sumó fotografías de formaciones rocosas, diseños para protegerse del sol, viviendas construidas con piedras de coral y la línea del horizonte de Jeddah.
La instalación incluye una pieza sonora original de la compositora argentina Marta Lambertini (Buenos Aires, 1937-2019), con fragmentos de una puesta para su serie Cuando divise el humo azul de Ítaca (2005-2011), presentada en el Centro de Experimentación del Teatro Colón.
Eman Zidan, directora del Museo del Mar Rojo, afirmó: «Los faros de Matilde Marín evocan ideas profundamente ligadas a este museo: el movimiento, la orientación, la memoria y los vínculos que se crean a través del mar. Al poner esta obra en diálogo con Jeddah y Yanbu, invitamos al público a reflexionar sobre cómo un símbolo marítimo familiar puede albergar tanto un significado local como una historia humana universal».
En el catálogo, la crítica Laura Malosetti Costa señala que las imágenes de Marín son «a la vez reales y metafóricas» y «operan en muchas dimensiones de nuestra sensibilidad e inteligencia».
Contexto del museo y Visión 2030
El Museo del Mar Rojo tiene una colección permanente con más de 1000 objetos arqueológicos y artísticos organizados en siete temáticas y 23 salas. Combina artefactos históricos, instrumentos de navegación, manuscritos, fotografías y obras de arte contemporáneo de Arabia Saudita y del mundo.
Tras su fundación en diciembre, el Ministerio de Cultura saudí inauguró el 7 de abril el Black Gold Museum en Riyadh, dedicado al vínculo de la comunidad con el petróleo, con obra de 170 artistas, entre ellos el chileno Alfredo Jaar.
En el marco del programa Visión 2030, que prevé la Copa del Mundo en 2034, se construirá el Museo de las Culturas del Mundo en Riyadh, a cargo del arquitecto español Ricardo Bofill. También se realizará la Bienal de Arte Islámico en enero de 2027.
Arabia Saudita abrió el turismo internacional en 2019 mediante un programa de visas que permite el ingreso de ciudadanos de unos 50 países. Entre las atracciones se encuentran la antigua ciudad de Mada’in Saleh, el cráter volcánico Al Wahbah y las playas de Umluj. En Jeddah se habla de «la apertura», que se manifiesta con más intensidad en el arte y algunos códigos de vestimenta, aunque el flujo de turistas aún es limitado.
«A partir de los 25 años hice viajes largos por toda Latinoamérica, zonas de Europa del Este: conocí el mundo sin turismo, porque no había casi nadie excepto unas pocas personas de capacidad económica importante», relató Marín durante su presentación. «Al llegar, no busco una fotografía de inmediato; prefiero esperar y dejar que el lugar me hable. Quizás por eso sigo viajando: porque cada viaje cambia mi forma de ver el mundo, y eso transforma también mi trabajo».
