La Asociación Argentina de Tenis contrató a la empresa española GreenSet para el armado de la cancha dura en el estadio Ruca Che. El material, de 20.000 kilos, partió desde Barcelona el 23 de julio y arribó a Neuquén el 3 de septiembre.
La cancha de tenis de superficie dura que se utiliza en el estadio Ruca Che de Neuquén para la serie de Copa Davis entre Argentina y Turquía, que se disputa este sábado y domingo, fue transportada desde España en barco. El cargamento, de 20.000 kilos, inició su recorrido el 23 de julio desde Barcelona hacia el puerto de la Bahía de Algeciras, en Cádiz. Comenzó a cruzar el océano el 27 de julio, llegó a Buenos Aires el 14 de agosto y el 1 de septiembre salió en camión hacia Neuquén, donde arribó el 3 de septiembre.
La Asociación Argentina de Tenis (AAT) contrató a la empresa española GreenSet, propiedad del extenista Javier Sánchez Vicario, para el armado de la superficie. Según declaró a LA NACION Eddie Fiumara, director deportivo de la AAT, la elección se debió a que «en Sudamérica no encontramos proveedores» que cumplieran con los requisitos de la Federación Internacional de Tenis (ITF). Fiumara agregó que evaluaron un proveedor en Chile, pero con un costo más elevado, y que también consultaron con federaciones vecinas. «Había un proveedor de la parte nórdica, de Asia y de EE.UU., pero a nivel precio, calidad y antecedentes, la de España era la mejor», sostuvo.
La AAT ya había alquilado los servicios de GreenSet en 2015 para la serie ante Serbia en Tecnópolis y en 2018 en San Juan contra Chile, en ambos casos con polvo de ladrillo bajo techo. En esta ocasión, la Asociación pagó una cifra de «seis dígitos en euros», según informaron a LA NACION desde la propia entidad.
El armado de la cancha se realizó en cuatro días. Fiumara detalló el proceso: «Como hacemos sobre una superficie de parquet en el Ruca Che, se le colocó una protección especial y arriba se armaron las placas de madera. Va todo encastrado, tipo macho-hembra, es bastante rápido el proceso y luego le pusieron algunas manos de un sellador para que quede parejo arriba de la madera y ahí le aplicaron una pintura más gruesa, una capa de arena de sílice, cuyo nombre químico es dióxido de silicio, y se va mezclando la pintura. La arena que utilizan en las últimas manos de la superficie tiene un grano más redondeado, eso hace que los jugadores resbalan y no se les frene el pie. Evita lesiones. Lo que hace es un piso con sensación de mullidez».
La empresa española envió a tres técnicos para el armado de cada etapa y uno permaneció en Neuquén. «Es como el sello de calidad de ellos. Desarman, arman y pintan ellos», apuntó Fiumara.
La serie contará con el «Llamado electrónico de línea (ELC)», tecnología que determina de forma automática y en tiempo real si una pelota fue buena. Se instalaron cámaras para dicho servicio. Como respaldo, habrá jueces de línea.
Respecto de la velocidad de la cancha, Fiumara explicó: «Hay cinco velocidades que aprueba la ITF: lenta, media lenta, intermedia, media rápida y rápida. A pedido de Javier Frana se optó por una superficie media, un nivel 3. Esa arena de sílice mencionada va mezclada con la resina y dependiendo de la cantidad que le pongan es lo que la hace una superficie más lenta o abrasiva o un poco más rápida». El tenista Thiago Tirante se refirió a la cancha: «Nos sentimos muy cómodos. Arrancó bastante lenta y con el uso se va poniendo un poco más rápida, con un pique similar al del US Open, pero sobre una base de madera. La pelota pica bastante, se abre y deja jugar muy bien. Se pueden armar bastantes peloteos y plantear estratégicamente los partidos».
Consultado sobre la posibilidad de reutilizar la cancha en otro sitio, Fiumara aclaró: «El servicio es una cancha por una serie y no más. Es un alquiler de cancha. Con los pallets, la pintura, la red portátil… Arman todo y se vuelven a llevarlo para España».
Para importar la cancha, la AAT informó a LA NACION que «hizo los trámites en base a la normativa vigente, contemplando los procedimientos de documentación comercial y transporte, el traslado internacional hasta el Puerto de Buenos Aires, los trámites de ingreso y nacionalización, los seguros y la logística terrestre hasta esta porción patagónica». En 2015, cuando contrató una cancha con el mismo proveedor, la AAT tuvo que cargar la declaración jurada en la AFIP para girar fondos al exterior. Esta vez, según la AAT, el procedimiento no fue el mismo al modificarse la normativa bancaria.
Una vez finalizada la serie entre Argentina y Turquía por el Grupo Mundial I, el domingo, comenzará el desarmado de la cancha, que regresará a España en barco.
