La Reserva Federal de Estados Unidos elevó la tasa de referencia 25 puntos básicos, en una votación unánime de los 12 integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto. Analistas consultados por iProfesional describen los efectos en los activos argentinos.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) subió la tasa de referencia 25 puntos básicos, tal como preveía el mercado en la previa, para ubicarla en un rango de 3,75% a 4% anual, en una votación unánime de los 12 integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto. Esto ocurre en un escenario internacional donde la inflación se encuentra al alza por el incremento mundial del precio del petróleo, y antes de las elecciones intermedias estadounidenses. En este contexto, analistas consultados por iProfesional indican cómo puede impactar esta decisión tanto en el dólar como en las acciones y bonos argentinos.
Un dato clave es que se trata del primer incremento en la tasa de política monetaria desde julio 2023, por lo que ello genera impacto entre los inversores.
Esto ocurre, según la propia Fed, en una economía que crece a ritmo firme, con inversión fuerte, buena productividad y consumo resiliente, a pesar de la incertidumbre geopolítica. Mientras que el mercado laboral se mantiene estable. Esta suba de tasas busca frenar la alta inflación para devolverla a la meta del 2% anual, debido a que ahora se acerca al 4% anual.
«La Fed fue categórica al afirmar que logrará la estabilidad de precios, y dejó abierta la puerta a nuevas subas de tasas si la inflación no cede», indica Roberto Silva, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen.
Al respecto, Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, agrega que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente «impulsaron los rendimientos de los títulos del Tesoro a 10 y 30 años hacia niveles inéditos desde 2007. La atención del ámbito bursátil se desplaza ahora hacia la reunión de diciembre, donde los contratos a término ya anticipan un 75% de chances para un ajuste adicional».
La medida generó que el dólar (Índice DXY) anote un alza de 0,7% y las acciones, que inicialmente se mantuvieron positivas, recortaron parte de las ganancias durante la conferencia de presidente de la Fed, Kevin Warsh.
En resumen, los principales índices estadounidenses se tornaron negativos tras el anuncio de la Reserva Federal. Así, el S&P500 baja un 0,8% mientras el Nasdaq Composite cae 0,4% y el Dow Jones pierde un 1,5%.
En tanto, en Argentina el índice Merval de acciones de empresas líderes caía 1,9%, mientras que en los bonos en dólares con ley de Nueva York se registraron bajas de hasta 1,6%, como fue el caso del emitido al 2041 (AL41D).
«La mediana de tasa para fin de 2026 pasó de 3,8% en junio a 4,1% ahora, lo que sugiere que el mercado debería empezar a incorporar al menos una suba adicional antes de fin de año. Además, la mediana para 2027 saltó de 3,6% a 4,1%, señal de que el Comité no ve esto como un ajuste puntual sino como un sendero de tasas más alto y sostenido en el tiempo», reflexiona Mauricio Villacorta, Estratega de Inversión de IOL.
Cómo impacta suba de tasas en Argentina
Respecto al impacto de esta medida en las principales inversiones argentinas, el detalle es que la suba de tasas incide al alza el costo del fondeo y en los instrumentos vinculados.
De esta manera, la suba de la tasa de referencia incrementa el costo de fondeo y presiona a la baja el precio de los activos financieros en general.
- Bonos: sufrirían el impacto más directo y negativo, con especial foco en los soberanos de mayor duration. Además, encarece la tasa variable de repos, compromisos multilaterales y el costo para nuevas emisiones de deuda en dólares.
- Acciones: presentarán mayor volatilidad y heterogeneidad. El sector energético podría desacoplarse de la baja general y sostenerse gracias al impulso de los precios del petróleo.
- Dólar: una mayor tasa en EE.UU. vuelve más atractivos sus bonos y puede desviar fondos desde mercados emergentes. En Argentina, esto puede aumentar la demanda de dólares y generar presión sobre el peso.
- Contexto externo y riesgo país: el escenario global se vuelve más exigente por un dólar fuerte y rendimientos altos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos (Treasuries). Esto profundiza el desacople y el deterioro del riesgo país argentino frente a otros mercados emergentes de la región.
«La suba de la tasa de referencia implica que, en Argentina, aunque el riesgo país se mantenga, todas las tasas suben. Esto genera impacto a la baja en precios de cualquier activo, principalmente bonos», detalla Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores, a iProfesional.
Por lo que considera que el riesgo país en Argentina empezó a «sufrir un desacople», desde hace ya casi un mes, del resto de primas comparables de Latinoamérica, «lo que podría hacer alusión a que se acentuaría este rechazo por sobre otras alternativas emergentes», advierte Fernández.
En este sentido, Carlos Maneiro, economista senior de Research For Traders (RfT) indica a iProfesional que, para Argentina, el escenario externo se vuelve «más exigente» si la postura de la Fed mantiene elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro (Treasuries) y sostiene un dólar global firme.
«El principal impacto podría concentrarse en los bonos soberanos de mayor duration, mientras que las acciones y los dólares financieros podrían enfrentar mayor volatilidad. Los factores domésticos, sin embargo, seguirán siendo determinantes», resume Maneiro a este medio.
En la misma línea, Fernández suma: «En las acciones argentinas consideramos que puede seguir habiendo una heterogeneidad entre el sector energía y el resto de activos, porque el fundamental del shock petrolero reina en este corto plazo sobre el hike de tasas».
Por el lado del dólar, sostiene que «no sería el principal activo a monitorear, ya que sufre contenciones de diversos tipos a través de las operatorias de mercado que hace el Banco Central y sector público para hacer política monetaria junto con la tasa».
Según Silva, en primer lugar, para Argentina implica un incremento en la tasa de interés que «debe pagar por los repos y otros compromisos multilaterales a tasa variable».
Además, sostiene que encarece el costo de fondeo de nuevas emisiones de deuda en dólares, al elevarse la tasa base que debe pagar el Gobierno.
«Los títulos nacionales sufren presión vendedora y pérdida de atractivo. La brecha de rendimiento entre un bono argentino (que paga un 6% a 7%) y un bono de Estados Unidos, que ofrece algo más de 5%, no compensa el elevado nivel de riesgo de nuestro país», finaliza Andrés Repetto, analista de mercado y fundador de Andy Stop Loss.
En qué invertir ahora con nuevas tasas de la Fed
Para los analistas, se presentan determinados cambios en las posiciones de inversión recomendadas en este escenario.
Para Maneiro, los bonos del Tesoro (Treasuries) cortos y medios (1 a 3 años) son una oportunidad para «priorizar carry trade y menor sensibilidad a nuevas subas de tasas. Evitaría sobreponderar duration larga mientras el bono a 10 años (10Y) permanezca cerca de 5% anual».
En bonos corporativos Investment Grade, afirma que ofrecen rendimiento «atractivo» con menor riesgo crediticio, adecuados para un escenario de crecimiento todavía resistente.
También recomienda «acciones de calidad» de multinacionales, con empresas con flujo de caja libre (free cash fow) sólido, bajo endeudamiento y poder de fijación de precios. Por lo que «mantendría exposición a tecnología/IA rentable, pero sería selectivo con valuaciones», dice Maneiro.
Respecto al oro, este experto «conservaría una posición como diversificador y cobertura frente a inflación persistente, altos precios del petróleo y riesgo geopolítico».
En renta fija argentina, Maneiro concluye que «preferiría bonos soberanos cortos/intermedios antes que los de largos plazo. En acciones, priorizaría compañías con generación de caja y exposición a energía/exportaciones, donde YPF, Pampa y TGS son alternativas para tomar en cuenta».
