La Reserva Federal de Estados Unidos analiza un aumento de las tasas de interés de corto plazo antes de fin de año. La decisión podría impactar en las condiciones financieras de Argentina y otros países emergentes.
La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos evalúa subir las tasas de interés de corto plazo al menos dos veces antes de fin de año, en un contexto de incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán.
El dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, difundido la semana pasada, superó las previsiones en su medición subyacente. Según proyecciones de los principales bancos de inversión de Wall Street, la probabilidad de que la FED suba las tasas en su reunión del miércoles se elevó al 90%, mientras el petróleo volvió a superar los u$s100 por barril y sumó presión sobre los precios.
El IPC sin alimentos ni energía avanzó 0,3% mensual, por encima del 0,2% previsto. La tasa interanual fue de 2,4%, una décima menos que en julio y en línea con las expectativas. El IPC general aumentó 0,4% frente a julio y 3,4% en comparación con agosto del año anterior. Los directores de la FED evaluarán esas cifras junto con las tendencias de los últimos tres, seis y 12 meses para determinar si las presiones inflacionarias futuras justifican una política más restrictiva.
Las alzas recientes del precio del petróleo y del gas también influyen. El galón de nafta llegó en la última semana a los u$s4,20 en Estados Unidos. La FED suele excluir las perturbaciones petroleras de su análisis, pero la inflación lleva cinco años y medio por encima de 2% y los aranceles, la guerra en Ucrania y la pandemia se suman a esa nueva tensión energética.
Las proyecciones recopiladas por CME FedWatch sitúan en 90% la probabilidad de un incremento de tasas de interés en el año. El debate interno sigue dividido entre quienes creen que la inflación puede regresar por sí sola al objetivo de 2% y quienes consideran necesaria una política más restrictiva.
El titular de la FED, Kevin Warsh, había advertido en el simposio de banqueros de Jackson Hole que la inflación aún era demasiado alta y que las tasas no restringían el crédito, salvo en el mercado inmobiliario. Para él, la mejora observada en junio y julio no bastaba para confirmar una reducción sostenida.
La Reserva Federal combinará el IPC con los precios mayoristas publicados el jueves pasado para estimar el PCE (variación promedio en los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares). Los directores de la FED se reunirán el 15 y 16 de septiembre y la expectativa en los mercados de futuros y grandes bancos de inversión como Goldman Sachs y JPMorgan es de una probabilidad cercana al 85% de que la tasa aumente en 25 puntos básicos, lo que elevaría el rango objetivo a 3,75%-4,00% frente al actual de 3,59% a 3,75%.
Qué significa para Argentina una suba de tasas en Estados Unidos
Una suba de tasas en Estados Unidos endurece las condiciones financieras para la mayoría de los países de la región, incluida Argentina. Entre los impactos señalados se destacan:
- El fly to quality o vuelo a la calidad: con un dólar más fuerte, los bonos del Tesoro estadounidense ofrecen rendimientos más altos y atraen fondos hacia activos considerados seguros. Eso puede reducir la demanda de activos emergentes y presionar al peso y elevar la demanda de dólares.
- Un menor margen para bajar las tasas de interés locales: si una futura suba de tasas deriva en presión sobre el dólar y los precios internos, el BCRA podría enfrentar una disyuntiva que sería sostener tasas locales relativamente altas para cuidar la demanda de pesos o aceptar una mayor depreciación del peso frente al dólar, pero los fundamentals de la Argentina son muy sólidos.
- Una reducción del financiamiento para el Gobierno, las empresas y los bancos, ya que las compañías con deuda en dólares afrontarían un costo financiero mayor si deben renovar préstamos. A la vez, una suba de tasas globales puede restringir el crédito y elevar la percepción de riesgo sobre la deuda argentina que en los últimos meses ha mejorado su calificación, lo que podría moderar ese impacto.
El efecto de una suba de tasas porque la economía estadounidense crece con fuerza puede aumentar la demanda externa y en este caso puede haber un aumento en el precio de las materias primas que podría favorecer a la Argentina.
