El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este lunes que el caso Koldo es un «caso aislado» y no una corrupción «generalizada» como la del PP. En declaraciones a periodistas durante su viaje a Brasil y Chile, Sánchez admitió que el caso es «grave», pero defendió la respuesta de su Ejecutivo y anunció una comisión de investigación en el Congreso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se refirió este lunes al caso Koldo, el primer gran escándalo de corrupción en el seno de su Gobierno desde que llegó a La Moncloa en 2018. Durante su viaje a Brasil y Chile, Sánchez mantuvo un encuentro con los periodistas que lo acompañan, a quienes transmitió su lectura sobre la investigación judicial en curso.
Según las declaraciones recogidas por El País, Sánchez admitió en privado que el caso Koldo «es grave». Sin embargo, afirmó estar convencido de que se trata de un «caso aislado» y no algo «generalizado» como, a su juicio, ocurre en el PP. «Lo que hay que hacer es atajarlo y dimensionarlo. Este Gobierno ha hecho mucho a favor de la ejemplaridad en política. No hay corrupción sistémica como con el PP. Aquí, los tiempos de M. Rajoy se han acabado. Nuestra respuesta ha sido contundente y demuestra que nosotros no tenemos nada que ver con lo que hizo el PP. El PP atacaba a los jueces, espiaba a los denunciantes. Utilizó a la policía para investigar a quien denunciaba, como vimos en el caso Kitchen. Nosotros colaboramos con la justicia, no amparamos la corrupción, planteamos una comisión de investigación que el PP no ha apoyado», señaló el presidente.
Sánchez consideró que él y su partido han actuado de forma «contundente» ante la investigación judicial en curso para cortar el escándalo «de raíz». Puso dos ejemplos: la petición de dimisión a José Luis Ábalos, exministro de Fomento y ex secretario de organización del PSOE, por su «responsabilidad política» en el caso; y la apertura en el Congreso de una comisión de investigación para examinar todas las contrataciones públicas durante la pandemia.
El líder socialista también defendió a la presidenta del Congreso, Francina Armengol. «Ha dado explicaciones. Su Administración reclamó el dinero. Es el Gobierno del PP el que ha hecho decaer esa reclamación y tendrá que dar explicaciones. Tiene todo mi apoyo», declaró.
Asimismo, Sánchez sostuvo que «la oposición está en una campaña de intoxicación que pasa incluso por mi mujer. Justo ahora que se cumplen 20 años del bulo del 11-M, vemos que la derecha usa la intoxicación como forma de hacer política».
La noticia original incluía comentarios de lectores que no fueron tenidos en cuenta para esta reescritura.
