El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas, calificó de «ilegítimo» al Reino Unido y reportó 60 procesos sancionatorios contra empresas que operan en la cuenca.
El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, en el marco de un discurso pronunciado durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo «General San Martín». En esa oportunidad, calificó de «ilegítimo» al Reino Unido y pidió unidad política para respaldar el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas.
Milei sostuvo que la iniciativa contempla sanciones para empresas que provean servicios a compañías vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona del archipiélago. «Con esta ley, quienes provean servicios a empresas vinculadas a la explotación ilegal de recursos argentinos no podrán contratar ni con el Estado ni con privados en nuestro país», afirmó.
El mandatario precisó que, desde el anuncio en cadena nacional, se abrieron procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan «directa o indirectamente» en la cuenca Malvinas sin autorización argentina. Además, mencionó una denuncia penal presentada contra compañías involucradas en el proyecto Sea Lion, que contempla exploración y explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las islas, bajo una licencia otorgada por el Reino Unido.
En relación con la actividad petrolera, Milei señaló que muchas empresas de servicios petroleros a nivel mundial se pronunciaron a favor del reclamo argentino. Argumentó que esas compañías deben evaluar los riesgos de operar en una zona en disputa y que la participación en Vaca Muerta representa una alternativa. «Las empresas saben que participar en Vaca Muerta, una apuesta segura y rentable en territorios soberanos, vale más que arriesgarse en una cuenca en disputa», sostuvo.
El presidente también anunció la reasignación de recursos para la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y para inversiones en telecomunicaciones, y aclaró que esas decisiones no afectan el objetivo fiscal. «No pone en juego el superávit», señaló.
Milei pidió que el proyecto de ley sea tratado como una cuestión de Estado y no partidaria. «No es de un gobierno ni de un partido», afirmó, y convocó a evitar «grieta alguna» en el tratamiento de la soberanía.
Finalmente, el jefe de Estado vinculó la defensa territorial con el crecimiento económico: «Sin riqueza no se puede potenciar nuestra defensa y, sin defensa, no se puede proteger nuestra riqueza», concluyó.
