El oficialismo no logró reunir las firmas necesarias para firmar el dictamen del proyecto de Súper RIGI. La falta de acuerdo con los bloques aliados obligó a un cuarto intermedio y postergó el tratamiento en el recinto.
El gobierno de Javier Milei intentó este miércoles obtener el dictamen de comisiones para el proyecto de Súper RIGI, un régimen de incentivos fiscales para inversiones en nuevas industrias superiores a u$s1.000 millones. La reunión plenaria de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Economía Nacional e Inversión y de Legislación General finalizó sin acuerdo y el presidente de la Comisión de Presupuesto, Agustín Monteverde (LLA), convocó a un cuarto intermedio hasta la semana próxima.
El proyecto no alcanzó la mayoría de firmas necesarias: le faltaron dos en cada comisión, según fuentes del oficialismo. Algunos senadores aliados, entre ellos del PRO y la UCR, pidieron cambios de último momento referidos a la compra de productos nacionales.
Se registraron ausencias de varios senadores aliados: Carlos «Camau» Espínola y Alejandra Vigo (Provincias Unidas), Andrea Cristina (PRO), Maximiliano Abad (UCR), Julieta Corroza (Neuquén), Flavio Fama (UCR) y Beatriz Ávila (Tucumán). Algunas de estas ausencias respondieron a la falta de acuerdo con el proyecto.
La bancada oficialista, liderada por Patricia Bullrich, había negociado modificaciones al texto con los bloques dialoguistas, entre ellos la inclusión de la cláusula de «compre nacional» y ajustes para proyectos de inteligencia artificial. A pesar de estos cambios, no se logró el apoyo necesario.
Bullrich declaró ante la prensa: «Si tiene tanto problema, no quedamos con el RIGI». El proyecto, que fue aprobado por la Cámara de Diputados en junio, debe ser tratado en el Senado y, si se modifica, volverá a Diputados en segunda revisión.
El Súper RIGI se diferencia del RIGI original en que está orientado a nuevas industrias, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura tecnológica. El monto mínimo de inversión es de u$s1.000 millones, frente a los u$s200 y u$s600 millones del régimen vigente. Las empresas deberán comprometer al menos el 20% de ese monto en los primeros dos años.
Los beneficios impositivos incluyen una rebaja del Impuesto a las Ganancias al 15%, arancel cero para importación y exportación de bienes e insumos vinculados, y una liberación progresiva de dólares obtenidos por exportaciones. Durante el tratamiento en Diputados, se incorporó una cláusula de «compre nacional» que obliga a destinar al menos el 20% de las adquisiciones a proveedores nacionales.
La demora en el Senado se suma a otros temas de la agenda oficialista que enfrentan dificultades en esa cámara, como la reforma electoral y el proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada.
