Un informe de Empiria indica que la relación UVA-dólar es la más alta desde 2003, lo que, según el economista Federico González Rouco, convierte al momento actual en el más favorable para tomar créditos hipotecarios UVA. El Gobierno anunció una ampliación de estas líneas mediante el Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de Anses.
La relación entre la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) y el dólar alcanzó su nivel más alto desde 2003, según un análisis del economista Federico González Rouco, de Empiria. Este indicador, que mide cuántos dólares se pueden comprar con una UVA, se ubica por encima del registrado entre 2016 y 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri, y contrasta con el período 2021-2023, bajo la presidencia de Alberto Fernández, cuando el indicador mostraba el momento menos conveniente para tomar estos préstamos.
González Rouco explicó que “bajo el supuesto de que uno tiene un activo en dólares, hoy se arranca desde una relación UVA-dólar muy alta, la más alta desde por lo menos 2003. Si esa relación volviera a niveles medianamente promedios, dependiendo del plazo que se tome, sería entre 10% y 15% menor. Esto significa que la deuda en UVA, valorizada en dólares, que es como se mide contablemente porque se tiene un activo dolarizado, bajaría entre 10% y 15%. Por lo tanto, es un muy buen momento, al menos desde esta dimensión, para sacar un crédito UVA”.
El economista señaló que la apreciación cambiaria desde la asunción de Javier Milei, combinada con la inflación acumulada, explica este comportamiento. No obstante, aclaró que el “mejor momento” se refiere exclusivamente al ratio UVA-dólar y que deben considerarse otras variables como tasas de interés, valor de los inmuebles y decisiones personales.
Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario, sostuvo que estos créditos constituyen una alternativa para acceder a una propiedad, ya que el tomador abona entre 20% y 30% más de lo que pagaría por alquilar el mismo inmueble. “El crédito UVA se actualiza igual que el alquiler, porque los alquileres también se actualizan en base al índice de inflación. La gran diferencia es que con los préstamos pasan a ser propietarios. Yo lo veo como una excelente herramienta. Todo lo que sea crédito hipotecario me parece la herramienta más importante para el mercado inmobiliario y de la construcción”, afirmó.
El Gobierno anunció que el Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de Anses colocará depósitos a plazo fijo en bancos para ampliar la capacidad de las entidades de otorgar créditos destinados a la compra, construcción o refacción de la primera vivienda. Según Max Capital, el FGS cuenta con u$s1.240 millones en depósitos a plazo fijo, u$s224 millones en depósitos a la vista y u$s263 millones en fondos comunes de inversión. La consultora señaló que, dado que esos montos ya están en el sistema financiero, el impacto podría limitarse a una reasignación de fondos y no implicaría un incremento neto.
Gómez Picasso calculó que la primera licitación de $200.000 millones podría financiar unas 1.600 compraventas. “En total, se habla de 18.000 créditos y esto generaría 18.000 nuevos propietarios que hoy no tienen casa ni manera de acceder”, dijo. El especialista prevé que los bancos mostrarán interés en participar de las licitaciones, y consideró que el tope de 7,5% fijado por el Gobierno para la tasa de interés resultará atractivo para la demanda.
