La presidenta del Congreso, Francina Armengol, negó este martes haber recibido órdenes o presiones de la trama Koldo para la compra de mascarillas cuando gobernaba Baleares, y cuestionó la petición de dimisión del PP.
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, afirmó este martes que, cuando presidía el Gobierno balear, no recibió «órdenes» ni «presiones» de la trama Koldo para comprar mascarillas ni para no reclamar la devolución de parte del material. No obstante, no aclaró quién del Ministerio de Fomento, dirigido entonces por José Luis Ábalos, les aconsejó contratar a la empresa investigada, Soluciones de Gestión.
En una comparecencia en la Cámara Baja, Armengol dio por primera vez explicaciones públicas sobre la compra realizada por su Ejecutivo a dicha empresa. El PP, a través de su portavoz Miguel Tellado, registró el lunes una petición para exigir su dimisión por «sospechas» en la gestión de contratos de mascarillas durante su etapa como presidenta de Baleares.
Armengol se refirió a la petición del PP: «Es, como mínimo, sorprendente que quien me pide la dimisión es el único que aparece en el sumario». Aclaró que ni ella ni nadie de su Gobierno «está siendo investigado ni sale en el sumario». «Por tanto, yo pido responsabilidad al PP, le pido que estén a la altura de las circunstancias. En política no todos somos iguales», declaró.
Sobre la contratación, Armengol sostuvo: «Ni a mí, ni a mi Gobierno, nadie, y nadie es nadie, ni nos dio una orden, ni nos presionó, ni nos coaccionó, ni nos pidió que contratáramos a ninguna empresa». Añadió que jamás dio instrucciones para contratar a una empresa u otra durante sus ocho años al frente de la comunidad autónoma y cuatro años en el Consell Insular de Mallorca.
Armengol explicó que la compra de mascarillas se realizó en abril de 2020 mediante un contrato de 3,7 millones de euros, y que los técnicos del servicio de salud balear decidieron adquirirlas porque fueron vendidas como FFP2. Tras los análisis del Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo, se determinó que no filtraban como FFP2 pero servían como quirúrgicas, por lo que se almacenaron. La reclamación de la diferencia de precio se realizó antes de las elecciones del 28 de mayo, según su relato.
Finalmente, Armengol indicó que la responsabilidad de que el dinero reclamado regrese a las arcas públicas recae en el actual Gobierno balear, conformado por PP y Vox.
