El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pidió investigar el origen de los fondos del viaje de Javier Milei a Brasil, en medio de una escalada en la crisis diplomática entre ambos países.
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil se profundizó tras la solicitud del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva de investigar el financiamiento del viaje del mandatario argentino Javier Milei a San Pablo. El viaje se realizó el sábado pasado, cuando Milei participó en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, opositor a Lula.
En el acto, Milei calificó a Lula como “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y también se refirió al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre De Moraes como “basura calva”. La embajada brasileña en Buenos Aires, encabezada por Julio Bitelli, fue convocada a consultas “por tiempo indefinido” por la cancillería brasileña (Itamaraty), según fuentes diplomáticas citadas por iProfesional.
En la Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier declaró que “ha habido siempre insultos de ambos lados” y que “la Argentina nunca llevó esas diferencias al plano diplomático”. Sin embargo, desde Brasil se considera que los agravios fueron pronunciados por un jefe de Estado utilizando recursos oficiales, lo que le otorga una dimensión institucional al conflicto.
Diputados del Partido de los Trabajadores (PT), junto con aliados del PV y del PCdoB, presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República para investigar si la presencia de Milei constituyó una injerencia indebida en el proceso electoral brasileño. La denuncia pide informes a la gobernación de San Pablo, al Partido Liberal y a Itamaraty sobre el financiamiento del viaje. Las leyes electorales brasileñas prohíben el financiamiento externo de campañas políticas.
En Argentina, los abogados José Magioncalda y Juan Martín Fazio presentaron una denuncia para investigar un posible uso indebido de recursos públicos durante el viaje, incluyendo el avión presidencial y la comitiva oficial, por los delitos de malversación de fondos públicos e incumplimiento de deberes de funcionario público.
Fuentes de Itamaraty señalaron que el regreso del embajador Bitelli dependerá de la evolución del conflicto, y que en un escenario extremo se podría considerar una ruptura de relaciones diplomáticas. En la Cancillería argentina afirmaron que no existe negociación en marcha para desactivar la crisis y que el Gobierno no realizará gestos que puedan interpretarse como un pedido de disculpas.
