Moody’s elevó la calificación de Argentina de Caa1 a B3 (equivalente a B-), alineando su nota con Fitch y S&P. La perspectiva pasó de Estable a Positiva.
Por primera vez en más de diez años, las tres principales calificadoras de riesgo —Moody’s, S&P y Fitch— coinciden en la calificación de la deuda argentina. Moody’s subió la nota de Caa1 a B3 (equivalente a B- en las otras dos agencias) y cambió la perspectiva de Estable a Positiva.
El viceministro José Luis Dazza afirmó que, con esta decisión, “miles de mandatos institucionales que exigen dos o tres agencias, o que utilizan la calificación promedio, tienen desde hoy luz verde para invertir en Argentina”.
En un comunicado titulado “Esta vez es diferente”, Moody’s señaló que “la mejora de la calificación refleja nuestra evaluación de que el riesgo de default de Argentina ha disminuido de manera significativa porque la estabilización macroeconómica ha superado la etapa inicial de ajuste y se ha transformado en una mejora más duradera de los fundamentos crediticios”.
La agencia detalló que “los superávits fiscales sostenidos, la caída de la inflación y la continuidad de la liberalización económica fortalecen la credibilidad de las políticas y reducen la volatilidad macroeconómica”. Además, explicó que, a diferencia de intentos de estabilización anteriores, el ajuste actual se sustenta en “una corrección sostenida de los desequilibrios fiscales, la eliminación del financiamiento monetario y de las distorsiones de mercado, la normalización progresiva del régimen monetario y cambiario, y el ingreso de inversiones reales”.
Dazza explicó que el cambio de perspectiva de Estable a Positiva “refleja la expectativa de que el fortalecimiento del marco macroeconómico y de la posición externa de la Argentina continúe en el mediano plazo”. También indicó que, si el programa económico continúa evolucionando como espera la agencia, “considera más probable una nueva mejora de la calificación que una baja durante los próximos 12 a 18 meses”.
Moody’s también mejoró el techo de calificación para Argentina (Ba3 en moneda local y B1 en moneda extranjera), lo que permitirá que empresas argentinas con mejor perfil crediticio obtengan calificaciones más altas, reduciendo su costo de financiamiento y ampliando su acceso a los mercados internacionales.
El vocero presidencial Adrián Ravier, en su conferencia de prensa semanal, explicó que el modelo económico del gobierno se basa en la inversión privada y las exportaciones, a diferencia de gobiernos anteriores que incentivaban el consumo privado y público. Ravier sostuvo que “el estímulo de consumo es un truco que tiene un límite” y que “para poder consumir más, primero hay que crecer de forma sostenida”.
“El crecimiento genuino, para una economía como la nuestra, tiene como motores a la inversión y a las exportaciones”, afirmó Ravier. También destacó que la inflación de junio fue de 1,9% mensual, “el dato más bajo de 2026” y que “las consultoras están revisando las proyecciones a la baja”.
