La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este jueves a las críticas del embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, sobre la estrategia de seguridad, al calificarlo de incongruente y reiterar que la relación bilateral se basa en coordinación sin subordinación.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió este jueves a las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, durante su conferencia de prensa matutina. Sheinbaum afirmó que el diplomático estadounidense mantiene un discurso incongruente, al señalar que “hay diferencias entre lo que dice el Embajador de Estados Unidos un día con lo que dice otro día”. Como ejemplo, mencionó la postura de Salazar sobre la reforma al Poder Judicial.
“¿Cuál declaración escuchamos, la de ayer, o la de hace unos meses?”, cuestionó la mandataria, mientras proyectaba dos videos en los que se mostraba al embajador defendiendo acciones en materia de seguridad en distintas ocasiones.
Las declaraciones de Sheinbaum se dieron luego de que el miércoles Ken Salazar afirmara, en una conferencia, que el gobierno actual ya no podía atribuir únicamente a administraciones pasadas los problemas de seguridad. “La estrategia de abrazos no balazos no funcionó”, sostuvo el embajador.
Tras exponer lo que consideró contradicciones en los discursos de Salazar, Sheinbaum aseguró que existe coordinación entre ambos países, pero aclaró que no habrá subordinación. “Eso no. México es un país libre, independiente y soberano. Nos coordinamos, trabajamos juntos. Pero no hay subordinación. Es una relación distinta, de iguales entre dos países independientes, soberanos”, declaró.
Por otra parte, la presidenta se refirió a la propuesta del ministro de Ontario, Canadá, Doug Ford, quien sugirió excluir a México del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sheinbaum calificó la iniciativa como “una propuesta que no tiene futuro”. Recordó que durante la revisión del tratado en el primer gobierno de Donald Trump, México abogó por la inclusión de Canadá cuando se planteó un acuerdo bilateral. La mandataria consideró que la propuesta no debe generar preocupación y reiteró que la estrategia para la próxima revisión del tratado consiste en destacar los beneficios del acuerdo para Estados Unidos.
