En Bangladesh, miles de personas celebran los triunfos de la Selección Argentina. El fenómeno, que se intensificó en el Mundial de Qatar 2022, tiene raíces históricas vinculadas a la actuación de Diego Maradona en 1986.
Cada partido de la Selección Argentina genera una movilización masiva en Bangladesh, país ubicado a más de 17.000 kilómetros de distancia. En Dhaka, la capital, multitudes se reúnen frente a pantallas gigantes, flamean banderas argentinas y festejan los goles del equipo nacional. Tras el triunfo contra Inglaterra en el Mundial de Qatar 2022, que le otorgó a Argentina el pase a la final, se repitieron los festejos en las calles.
El origen de esta devoción se remonta al Mundial de México 1986. Bangladesh fue territorio colonial británico hasta mediados del siglo XX y la población mantiene un resentimiento histórico hacia el Reino Unido. En 1986, Diego Maradona anotó dos goles contra Inglaterra en los cuartos de final: el primero con la mano (conocido como ‘Mano de Dios’) y el segundo tras una jugada individual que es considerada el ‘Gol del Siglo’. Esa victoria fue interpretada por muchos bangladesíes como una forma de justicia poética contra el antiguo colonizador.
Maradona se convirtió en un héroe nacional en Bangladesh y los colores celeste y blanco pasaron a representar la resistencia de los pueblos oprimidos. Ese afecto se transmitió de generación en generación. Con la aparición de Lionel Messi, la pasión se multiplicó. Las nuevas generaciones adoptaron al futbolista rosarino con devoción, considerándolo continuidad del legado de Maradona.
La masificación de internet y las redes sociales permitieron que esta relación fuera visible para los argentinos. Como gesto recíproco, hinchas argentinos comenzaron a alentar a la selección de cricket de Bangladesh. En 2023, la reapertura de la embajada argentina en Dhaka formalizó el vínculo diplomático, que tiene su origen en el sentimiento popular.
