La empresa fabricante de Alfa Pampa, Alfajores Baltazar S.A., entró en concurso preventivo el 25 de junio. Su fundador, Mariano Bonaventura, explicó a iProfesional las causas y las estrategias para reestructurar la deuda y mantener la producción.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27, a cargo de la jueza María Virginia Villarroel, declaró abierto el concurso preventivo de Alfajores Baltazar S.A., empresa fabricante de la marca Alfa Pampa, el 25 de junio. El proceso busca reestructurar una deuda de aproximadamente $1.000 millones y garantizar la continuidad operativa de la firma.
Mariano Bonaventura, fundador de la compañía, declaró que el concurso es una herramienta para sanear las finanzas. “El objetivo siempre fue sanear la empresa para seguir adelante y quedar mejor a nivel financiero”, afirmó Bonaventura. La empresa redujo su producción de 1,2 millones de alfajores mensuales a 750.000 unidades promedio debido a la caída del consumo masivo. Para adaptarse, recortó su plantilla de 28 a 20 empleados y lanzó las líneas Miko, Alfita y Tuki.
Bonaventura explicó que la empresa recurrió a préstamos bancarios para cubrir pérdidas operativas, pero las tasas de financiamiento superiores al 100% anual agravaron la situación. “Entre los socios hicimos un aporte de capital, pero fue para pagar cuotas de préstamos bancarios, no para comprar maquinaria ni producir más”, sostuvo.
La deuda presentada en el concurso incluye aproximadamente la mitad con proveedores y la otra mitad con entidades bancarias y obligaciones fiscales. Bonaventura destacó que los proveedores acompañaron el proceso y que los salarios de los empleados se mantuvieron al día.
Durante junio, la fábrica de Villa Maipú produjo cerca de 1,2 millones de unidades, un volumen similar al de su mejor momento, aunque con márgenes reducidos. “Hoy prácticamente estamos empatando entre ventas y costos”, indicó Bonaventura.
La estrategia comercial incluye diversificar los canales de venta hacia kioscos y mayoristas, reduciendo la dependencia de los supermercados, que antes representaban el 80% de las ventas. Además, en junio comenzó a abastecer a las 150 sucursales de la cadena OXXO en Perú. “No nos va a salvar por sí solo, pero puede transformarse en un volumen importante”, afirmó.
Bonaventura descartó reducir la calidad del producto. “Bajar la calidad nunca fue ni es una opción. Si hacemos Alfa Pampa, tiene que ser este alfajor”, declaró. De cara al futuro, la empresa planea automatizar la línea de producción para aprovechar una capacidad instalada de hasta cuatro millones de alfajores mensuales, aunque condicionó esa inversión a la consolidación de la recuperación comercial. “Tenemos que generar caja, volver a crecer y llegar fuertes al momento de renegociar con los acreedores”, concluyó.
