La aerolínea reanudó sus vuelos luego de un parate técnico y, a través de su nuevo accionista mayoritario, informó que una auditoría interna detectó presuntas irregularidades en la gestión previa.
Flybondi retomó sus operaciones aéreas tras una suspensión temporal que afectó a miles de pasajeros. La compañía, controlada desde junio de 2025 por el grupo estadounidense COC Global Enterprise, informó que una investigación interna reveló presuntas irregularidades en la administración anterior, las cuales habrían comprometido la viabilidad financiera de la aerolínea.
Según el comunicado oficial, la nueva conducción sostiene que el plan de negocios previo se basó en información incorrecta presentada a los accionistas, lo que derivó en un deterioro operativo y económico. La empresa indicó que sus abogados ya recopilan pruebas para presentar ante la Justicia, aunque no se precisaron detalles concretos sobre los hechos investigados ni el monto del perjuicio.
El CEO y vicepresidente Mauricio Sana, junto a parte del equipo directivo, fue separado de sus cargos. En su reemplazo, COC Global promovió a integrantes del staff interno y sumó como asesor a Esteban Tossutti, expresidente de Flybondi.
COC Global Enterprise, propiedad del empresario Leonardo Scaturizze, aseguró haber inyectado u$s70 millones para evitar la quiebra de la compañía. La aerolínea reinició operaciones con dos Boeing 737-800 y prevé sumar seis aeronaves más para estabilizar su flota en ocho unidades.
La empresa también modificó su política comercial para ajustar la venta de pasajes a la capacidad real disponible. Además, anticipó que trabajará con autoridades aeronáuticas, proveedores y pasajeros afectados para recuperar la confianza.
Flybondi fue fundada en 2016 como la primera aerolínea low cost de Argentina. Su futuro, según la nueva administración, dependerá de la normalización operativa y del avance de las acciones legales.
