El viceministro de Economía, José Luis Daza, confirmó que bancos internacionales pidieron una mayor expansión monetaria para impulsar el consumo de cara a las elecciones de 2027, pero el Gobierno reiteró que no modificará su programa económico.
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que representantes de bancos de Wall Street sugirieron al Gobierno la implementación de medidas de flexibilización monetaria para incrementar el consumo y mejorar las posibilidades electorales de Javier Milei. En declaraciones televisivas, Daza indicó: “Desde Wall Street nos dicen: ‘¿Por qué no hacen algo para ganar las elecciones de 2027? ¿Por qué no dan un poco de plata? ¿Por qué no sueltan más pesos?’ Y nosotros les decimos con toda claridad: Lo único que no vamos a hacer es una política monetaria o fiscal populista mirando una elección”.
Daza enfatizó que la administración de Milei no contempla modificar su estrategia económica. “No va a haber un plan platita”, sostuvo, y agregó: “Nuestro programa está muy claro”. La postura oficial responde a la prioridad de consolidar la desinflación, considerada por el Ejecutivo como el principal activo político del Presidente.
Según el Gobierno, la baja de la inflación aún no está asegurada. En la Casa Rosada consideran que el proceso recién estará consolidado cuando la suba mensual de precios sea inferior al 1%. Hasta alcanzar ese umbral, no se prevén concesiones en materia monetaria ni fiscal. Milei había anticipado que una inflación por debajo del 1% mensual habilitaría reformas de mayor profundidad.
El debate se instaló en un contexto donde el riesgo país ronda los 400 puntos, el equilibrio fiscal está consolidado y el Banco Central dejó de emitir para financiar al Tesoro. Sin embargo, la actividad económica muestra una recuperación desigual y el crédito bancario crece dentro de un esquema monetario restrictivo. Algunos bancos internacionales consideran que una flexibilización moderada podría acelerar la actividad sin poner en riesgo la estabilidad, pero el Gobierno descartó esa opción.
El mensaje hacia el mercado es claro: el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria no están en discusión. La apuesta oficial es priorizar la consolidación de la desinflación por sobre un crecimiento más rápido de la economía. “No habrá cambios de rumbo antes de las elecciones”, concluyó Daza.
