El programa financiero para 2026 y 2027 presentado por el Gobierno argentino generó una reacción positiva en los mercados: el riesgo país descendió a 412 puntos básicos, las acciones bancarias subieron hasta 6,8% en Wall Street y los dólares financieros retrocedieron.
El programa financiero para 2026 y 2027 que presentó esta mañana el Gobierno argentino logró un objetivo inmediato: calmar al mercado. El riesgo país cayó a 412 puntos básicos, el nivel más bajo desde abril de 2018, mientras las acciones de bancos argentinos se dispararon hasta 6,2% en Wall Street.
Sucede que Argentina arrastra un historial de nueve defaults en su historia económica. Esa sombra pesa cada vez que el país debe explicar cómo pagará sus compromisos de deuda.
Pero este lunes el equipo económico despejó esa incógnita para los próximos dos años. El ministro Luis Caputo detalló todas las fuentes de financiamiento disponibles para enfrentar los u$s24.900 millones que vencen el año que viene, en pleno año electoral, sin necesidad de volver a los mercados internacionales.
La reacción fue instantánea. Los bonos soberanos operan en terreno positivo desde el anuncio.
Los Bonares avanzaron 0,6% (AL41D) y los Globales un 0,2% (GD35D). Son títulos hipersensibles a cualquier señal sobre la capacidad del Gobierno para cumplir con sus obligaciones.
El riesgo país marca mínimos en ocho años
El riesgo país es el termómetro que mide cuánto más deben pagar los bonos argentinos frente a los del Tesoro estadounidense. Cuanto más alto, más riesgoso te ve el mercado.
En la primera rueda de la semana, el índice cedió tres unidades y se ubicó en 412 puntos básicos (-0,7%). Es el valor más bajo desde finales de abril de 2018, cuando Mauricio Macri todavía contaba con respaldo de los mercados.
«El orden macroeconómico hace que el paso del tiempo se vuelva un aliado», dijeron desde el Gobierno. La mejora paulatina de los fundamentos económicos permite al país financiarse a un riesgo país cada vez más bajo.
El oficialismo aclaró que, por el momento, volver a los mercados internacionales de deuda no está sobre la mesa. El objetivo es que el riesgo país descienda aún más antes de considerar cualquier emisión en el exterior.
Acciones argentinas se dispararon en Wall Street y Buenos Aires
En la renta variable, las acciones financieras subieron: los ADRs treparon en Wall Street liderados por BBVA Argentina (+6,8%), Grupo Supervielle (+6,2%) y Grupo Financiero Galicia (+5,3%).
Acompañando la tónica, el índice líder S&P Merval escaló un 1,3% en pesos, mientras que medido en dólares CCL saltó un 3,4% hasta los USD 2.069,94.
El economista Gustavo Ber destacó que el repunte se explica porque algunos operadores buscan reforzar posiciones como compras de oportunidad. La apuesta es que el índice pueda llegar a testear los máximos.
«Las autoridades económicas anunciaron que los compromisos de deuda en dólares de este año se sobrecumplirán en u$s3.700 millones y que los pagos de 2027 están totalmente cubiertos. Debido a que el Riesgo País actual convalidaría tasas del 8,5% anual, el Gobierno ratificó que no emitirá deuda en Wall Street y profundizará las colocaciones en el mercado doméstico. Asimismo, se precisó que el 40% de los vencimientos de la deuda en pesos ya fue estirado para después de las elecciones legislativas de 2027», señalaron desde IOL.
La estrategia oficial para no volver al mercado internacional
Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, identificó tres definiciones clave en el discurso oficial.
Primero, cerró el debate sobre el riesgo de default en 2026 y 2027. La solvencia de corto plazo queda fuera de discusión: el Gobierno tiene fuentes para cubrir vencimientos sin depender del mercado internacional.
Segundo, justificó por qué no sale a emitir deuda afuera. Si las fuentes alcanzan sin emisión internacional, para el oficialismo no tiene sentido pagar la tasa que pediría el mercado hoy.
Además, si Argentina llega al grado de inversión como espera Economía para fines de 2031, el costo de financiamiento sería radicalmente menor. Esa es la apuesta de mediano plazo del equipo económico.
Tercero, ancló las expectativas hacia el año que viene. Un cuadro presentado con este nivel de detalle manda una señal al mercado de que el equipo tiene visibilidad y control sobre la hoja de ruta financiera.
«Obviamente, eso solo tiene valor si se cumple, por eso el delivery macro», advirtió Camusso. El mercado toma bien las noticias: los ADR suben fuerte, sobre todo bancos, y el riesgo país baja a 412 puntos.
«El foco de esta semana para los activos locales estará en ver si logran sostener el rebote reciente», señalaron desde Portfolio Personal de Inversiones (PPI). El Merval volvió a ubicarse por encima de los US$2000, pero todavía necesita confirmar mayor demanda para dejar atrás la corrección de junio.
Por otro lado, la atención estará puesta en el pago de cupones de los Globales hacia el fin de la semana. Ese flujo podría aportar liquidez al mercado de emisiones primarias.
El dólar frenó su escalada de julio tras el anuncio oficial
Luego de que el mercado cambiario arrancara julio al alza, hoy el dólar oficial opera estable y los financieros tienden a la baja. El segundo semestre suele caracterizarse por mayor volatilidad y menor oferta de divisas.
El dólar oficial minorista cotiza a $1510 en el Banco Nación, el mismo valor que el viernes pasado. El tipo de cambio oficial mayorista se vende a $1486, con un retroceso del 0,1%.
En cuanto a los tipos de cambio financieros, hoy retroceden tras tocar la semana pasada valores nominales que no se veían desde octubre del año pasado.
El dólar MEP aparece en pantallas a $1520,22, unos $4,31 menos que el viernes (-0,3%). El contado con liquidación (CCL) retrocede y cotiza a $1572 (-1,5%).
La caída de los dólares paralelos acompaña el clima de optimismo que dejó el programa financiero en los mercados.
