Máximo Salzmann, oriundo de Santa Fe, creó Tecnomotion, una startup que fabrica exoesqueletos y prótesis biónicas con costos reducidos. La empresa busca inversores para escalar la producción.
En un taller del barrio Cerro de las Rosas, en la ciudad de Córdoba, Máximo Salzmann, un joven santafesino de 22 años, fundó Tecnomotion, una startup tecnológica dedicada a la producción de dispositivos biónicos para rehabilitación. Salzmann es técnico electromecánico y cursa Ingeniería Electrónica e Ingeniería Mecánica en Córdoba.
Según informó a iProfesional tras su presentación en el evento Endeavor Buenos Aires en junio de 2025, su interés por la mecánica comenzó en la infancia, cuando desarmaba juguetes y televisores. Su padre, técnico mecánico en una empresa de robótica industrial, fue su primer referente. A los 17 años, Salzmann trabajó en una firma de automatización y luego en áreas de neumática, electricidad y programación de brazos robóticos.
El punto de inflexión ocurrió en 2024 tras el fallecimiento de su abuelo Amílcar, quien había sufrido dos accidentes cerebrovasculares (ACV). “Aunque tenía proyectos vinculados al agro y a la industria, el recuerdo de mi abuelo redefinió mi propósito hacia el desarrollo de dispositivos de movilidad y rehabilitación”, declaró Salzmann. Según datos citados por el emprendedor, en Argentina se produce un ACV cada cuatro minutos, con cerca de 40.000 casos nuevos por año, y se estima que solo el 7% de los afectados accede a un tratamiento adecuado.
Inspirado en el exoesqueleto utilizado en el Mundial de Brasil 2014, Salzmann diseñó un exoesqueleto de mano utilizando una impresora 3D en su casa. El proyecto avanzó a instancias finales de una competencia en Mendoza y dio origen a Tecnomotion. En 2025, el proyecto fue uno de los tres finalistas de una competencia global de biónica.
Actualmente, Tecnomotion desarrolla ortesis de inmovilización y exoesqueletos para rehabilitación, así como prótesis biónicas. Según Salzmann, mientras una prótesis biónica convencional puede costar entre 80.000 y 100.000 dólares en el mercado internacional, la empresa busca comercializarlas por menos del 60% de ese valor. Los dispositivos también recolectan datos biométricos en tiempo real (flexión, presión y ángulos) para asistir a médicos en la toma de decisiones clínicas.
La firma se encuentra en etapa de iteración y puesta a punto de procesos, con vínculos con centros de salud para validar dispositivos y trámites de patentamiento ante la ANMAT. Para escalar la producción, el emprendimiento busca inversores. “Encontrar socios que no solo aporten capital para montar el laboratorio de ensayos, sino que se identifiquen con el propósito del proyecto”, afirmó Salzmann.
