La cotización del petróleo Brent descendió a u$s83 por barril, pero analistas indican que no se traducirá en una baja inmediata en los surtidores de la Ciudad de Buenos Aires debido a desajustes acumulados y factores impositivos.
La actual caída en la cotización internacional del petróleo generó expectativas en los consumidores sobre una posible baja en los valores de la nafta y el gasoil. Sin embargo, analistas y actores del mercado energético advierten que este descenso no se trasladará a los surtidores locales en el corto plazo. La dinámica de precios internos responde a una lógica de compensación por desajustes acumulados durante meses previos.
Actualmente, el barril de crudo Brent cotiza en torno a los u$s83, el nivel más bajo en tres meses. La contracción se consolidó tras anuncios de un acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y descomprime la oferta global. Este escenario contrasta con el pico de u$s126 por barril alcanzado a fines de abril por tensiones bélicas en Oriente Medio.
Un acuerdo inédito entre petroleras locales permitió un aumento superior al 20%, pero para evitar un impacto inflacionario, las compañías absorbieron parte del desfasaje mediante un mecanismo financiero denominado ‘buffer de precios’, diseñado por YPF. Este sistema fija una paridad teórica temporal y genera una deuda interna entre el costo real del crudo y el precio de venta al público. Las empresas afirman que el precio actual arrastra un atraso frente a la paridad de importación.
La baja internacional a u$s83 no se traduce en un abaratamiento de la nafta porque las refinadoras utilizarán este período para equilibrar sus balances. Analistas estiman que este proceso demandará al menos dos meses. Además, el precio final del litro está atado al tipo de cambio oficial y a actualizaciones de impuestos a los combustibles líquidos, que mantienen una tendencia al alza. El consumo masivo registró caídas interanuales consecutivas en el último trimestre por la pérdida de poder adquisitivo, lo que presiona la rentabilidad de las estaciones de servicio.
El mercado doméstico priorizará precios estables a largo plazo para incentivar inversiones en áreas como Vaca Muerta. La baja del crudo internacional funciona como un alivio financiero para las corporaciones, pero no modificará las pizarras de los surtidores en lo inmediato.
