La empresa Esuco, fundada en 1948, presentó un concurso preventivo ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 28. La compañía atribuye su situación a la caída de la obra pública, el aumento de costos y un conflicto con Energía Argentina.
Esuco, una de las constructoras más antiguas de Argentina, ingresó en concurso preventivo de acreedores. La empresa fue fundada en 1948 y participó en más de 500 proyectos de infraestructura, entre ellos la represa Yacyretá, el Aeropuerto de El Calafate, el ex Centro Cultural Kirchner, el Gasoducto del Noreste Argentino y diversas obras viales, energéticas e hidráulicas.
El concurso fue dispuesto por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 28. En su presentación, la compañía reconoció dificultades para afrontar sus compromisos financieros y explicó que busca preservar la continuidad de las operaciones y alcanzar un acuerdo con más de 800 acreedores.
Según la documentación presentada, la empresa atribuye su crisis a varios factores: la paralización de la obra pública nacional, la caída de nuevas licitaciones, el aumento de los costos de construcción, el encarecimiento del financiamiento y un conflicto con Energía Argentina (Enarsa) por contratos vinculados a obras energéticas.
La constructora informó ingresos por $84.664 millones durante 2024, lo que representó una caída real del 23,7% respecto de 2023. Ese año cerró con una pérdida de $6.206 millones, tras haber obtenido una ganancia de $2.849 millones en 2023. La plantilla de trabajadores se redujo de 397 personas en junio de 2025 a 70 en abril de 2026.
Respecto del conflicto con Enarsa, Esuco sostiene que la ejecución de los proyectos de la Planta Compresora Mercedes y las obras de adecuación del Gasoducto Norte se vieron afectadas por demoras en la aprobación de certificados, redeterminaciones de precios y autorizaciones técnicas. La empresa afirma que el contrato de la Reversión del Gasoducto Norte le generó perjuicios por aproximadamente $3.700 millones y que los créditos pendientes de cobro ascienden a más de $53.900 millones.
La compañía estuvo vinculada a Carlos Wagner, quien presidió la Cámara Argentina de la Construcción entre 2004 y 2012. En 2018, Wagner declaró como imputado colaborador en la causa de los Cuadernos de las Coimas.
