El Banco Central, a través de su vicepresidente Vladimir Werning, informó sobre la implementación de un conjunto de medidas para incrementar la liquidez cambiaria y enfrentar eventuales turbulencias.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció un conjunto de medidas destinadas a fortalecer su posición financiera, en el marco del año electoral. El vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, detalló en un documento oficial la puesta en marcha de una estrategia que busca, según sus palabras, «resetear la capacidad de fuego del BCRA para enfrentar coyunturas adversas».
La estrategia se compone de tres instrumentos de liquidez cambiaria que, en conjunto, suman una potencia de fuego de u$s22.000 millones. El primer componente es la gestión del flujo de futuros: tras haber alcanzado un pico de posición vendida de aproximadamente u$s8.000 millones antes de las últimas elecciones, el BCRA logró cerrar prácticamente la totalidad de su posición abierta. En segundo lugar, el BCRA dispuso la «normalización de los swaps de monedas bilaterales», que hacia mediados de este año estarán nuevamente «plenamente disponibles por su totalidad». El tercer pilar es la refinanciación de «operaciones de repo con bancos internacionales» por un monto de u$s6.000 millones, asegurando una línea de liquidez externa.
En paralelo, el BCRA habilitó una ampliación de las fuentes de demanda de dólares. En lo que va del año, el mercado absorbió una demanda de dividendos por u$s1.800 millones. Asimismo, el avance en los pagos del Bopreal permitió sanear el 50% de la deuda comercial privada existente a finales de 2023.
Según el BCRA, tras la eliminación de restricciones para el ahorro en dólares en abril de 2025, se observa que el 90% de los dólares comprados por residentes para atesoramiento (cerca de u$s900 a u$s1.000 millones mensuales) se ahorran dentro del sistema financiero local, sin drenar reservas y alimentando el crédito bancario.
