El Grupo Dabra, propietario de las cadenas Dexter, Netshoes, Stock Center y Moov, cesó las operaciones de su planta productiva en Sumalao, Catamarca, donde se fabricaban botines Lotto. La decisión implica el despido de 23 trabajadores y un giro estratégico hacia la importación de calzado, principalmente desde Brasil.
El Grupo Dabra, holding nacional fundado en 1970 que controla las cadenas de tiendas deportivas Dexter, Moov, Stock Center y la plataforma de e-commerce Netshoes (adquirida en 2019), además de operar las licencias de marcas como Lotto y Urbo, confirmó el cese definitivo de las operaciones en su planta productiva ubicada en Sumalao, provincia de Catamarca.
El establecimiento, donde se fabricaban botines y calzado de la marca Lotto, cerró sus puertas este mes. Con más de 120 locales físicos y una estrategia de retail unificado, el grupo era liderado desde 2019 por Alberto Calvo, ejecutivo con trayectoria en Nike y Netshoes, quien impulsó la digitalización de la compañía y la optimización logística mediante una suite de software propietaria llamada Nexus.
Hasta mayo, el grupo mantenía una doble faceta: comercializadora y productora. Sin embargo, sus ejecutivos decidieron cerrar la planta de Catamarca para virar hacia un modelo puramente comercial. A partir de ahora, priorizan el abastecimiento mediante importaciones, especialmente desde Brasil, ante la falta de competitividad de los costos de fabricación local y la retracción del consumo interno.
Según información del sector, los factores determinantes fueron: pérdida de competitividad frente a importaciones, retracción del consumo, cambio en el modelo de negocio hacia un operador netamente comercial y costos operativos insostenibles. Con esta decisión, la marca Lotto deja de tener presencia productiva en Argentina.
El cierre afectó a 23 trabajadores durante el primer trimestre de 2026. Tras el anuncio, se desató un conflicto gremial: los operarios se presentaron a trabajar y encontraron las puertas cerradas. Denunciaron irregularidades en la propuesta de indemnización inicial. Con el respaldo del gremio UTICRA, se acordó el pago de un porcentaje de las indemnizaciones en cuotas.
El caso de Dabra se inscribe en una tendencia de empresas que, en el contexto de la crisis industrial y la apertura comercial, optan por abandonar la manufactura local para enfocarse en la comercialización de productos importados.
