La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Bullrich, pidió públicamente al jefe de Gabinete que aclare su patrimonio, en medio de crecientes tensiones internas en el Gobierno.
En el entorno de Bullrich reconocen que la senadora asegura que Adorni es un obstáculo para un Gobierno paralizado. Las revelaciones sobre su patrimonio, la compra de propiedades, refacciones lujosas y viajes reiterados de altos costos se contradicen con su declaración jurada y con sus ingresos.
Los tiempos se aceleraron y la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza decidió patear el tablero: sostuvo que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tiene que presentar su declaración jurada «de manera inmediata» porque sino «el proyecto sufre». La titular de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado señaló que «el jefe de gabinete el otro día dio un discurso en el Congreso de la Nación, estaba todo el gabinete, la ciudadanía, estaba como en cadena nacional y él dijo algo contundente. Él dijo: ‘Yo tengo una explicación a los gastos que hice y tengo’. Bueno, desde mi punto de vista, eso tiene que ser inmediato, porque ya está abierta la posibilidad de presentar la declaración jurada de bienes».
Bullrich también dejó trascender que se lo dijo en persona a Milei y que se lo volvería a manifestar. Incluso, hasta el ex jefe de Gabinete Guillermo Francos, antecesor de Adorni, conversó con allegados al Gobierno sobre la conveniencia de apartarlo. No es la única referente de LLA que quiere dar vuelta a la página con el caso Adorni. Los principales ministros que plantean la salida del Gobierno como una necesidad para evitar males mayores son el de Economía, Luis «Toto» Caputo, y la de Capital Humano, Sandra Pettovello.
En estas horas hay un comentario inamovible: la decisión está en manos de Karina Milei; ella define todo en la política y la gestión. El presidente Javier Milei solo conserva el manejo de la economía. Sin embargo, en las últimas horas comenzó a trascender que varios ministros y figuras clave del Gobierno presionan para el reemplazo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Milei escucha los argumentos, pero su hermana los rechaza tajantemente. «Estamos ante la posibilidad de un enfrentamiento entre ambos hermanos, porque la situación de Adorni no da para más y todos piden que se vaya», señalaron fuentes del Gobierno.
Las propiedades de Adorni son hoy el «monotema» de la agenda política y Milei no logra anunciar medidas o comunicar buenas noticias. Todo queda eclipsado por la figura de Adorni, sus compras y la construcción de una cascada en su casa de fin de semana en el country Indio Cua. Esto contrasta con su última declaración jurada de 2025, donde declaró dos propiedades —una heredada— y un ahorro de u$s42.000. Los gastos y deudas contraídos en dos años suman u$s800.000, mientras que su sueldo fue, hasta diciembre, de $3,5 millones.
Milei sostiene en público a Adorni, asegura que no se irá y se enoja con los periodistas que publican versiones de su reemplazo, llegando incluso a insultarlos; pero mientras tanto, crece la tensión con Karina y se multiplican las presiones internas para cambiar al jefe de Gabinete. La crisis en la Casa Rosada ya no se puede disimular con desmentidas. Javier Milei evalúa en privado desplazar a Manuel Adorni por el costo político del escándalo, pero en público lo respalda sin matices y niega cambios en el gabinete. Esa doble línea expone el nivel de nerviosismo que atraviesa al Gobierno. «No quiere ver lo que está pasando», deslizaron fuentes del Gobierno. Y agregan: «Está muy preocupado por el daño político, pero no encuentra cómo salir sin abrir otra crisis».
El problema no es solo Adorni, sino lo que su eventual salida desataría. Karina Milei se plantó y dejó una advertencia: «Si lo echás a Manuel, se va Santiago Caputo». Milei no quiere desprenderse de su asesor en marketing. El Presidente está ante una encrucijada. En la lógica interna del poder, esa advertencia supone una línea roja. «La que decide todo en la política, quién entra o quién sale, es Karina Milei, porque Javier no puede tomar decisiones de ese tipo, solo económicas», señalan en el Gobierno. Existe una dependencia psicológica del Presidente hacia su hermana.
La tensión escaló a tal punto que el Gobierno entró en una parálisis operativa. «No se mueve un papel», repiten en Balcarce 50. El paisaje de este miércoles en la Casa Rosada era de desolación total. Milei había viajado a los Estados Unidos para disertar en el Instituto Blinken. Se llevó a Luis Caputo y a Pablo Quirno —ministro de Economía y canciller, respectivamente—. Pero, por primera vez en el mandato, Karina Milei no subió al avión. Lo atribuyeron a que era una disertación sin importancia. «El problema era otro, porque ella no se separa de su hermano», señalaron algunos funcionarios. Sin embargo, desde la Presidencia aclararon que Karina Milei y el ministro del Interior, Diego Santilli, tuvieron que participar de la Expo San Juan Minera junto a Martín Menem, Eduardo «Lule» Menem, Juan Bautista Mahiques y otros funcionarios. Por otra parte, participaron los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza).
