El holding Camuzzi Gas Inversora y la comercializadora suiza Vitol sellaron un memorando de entendimiento para desarrollar LNG del Plata, un proyecto que busca posicionar a Argentina como exportador de gas natural licuado.
El holding controlante de las dos mayores distribuidoras de gas natural de Argentina, Camuzzi Gas Inversora, firmó un acuerdo con Vitol, la mayor comercializadora privada de energía del mundo, para el desarrollo del megaproyecto de infraestructura energética LNG del Plata, ubicado en el puerto bonaerense de La Plata.
El memorando de entendimiento (MoU) contempla un acuerdo de compra de producción a largo plazo (offtake) y una potencial participación accionaria de Vitol en el proyecto, actualmente controlado en su totalidad por Camuzzi. La iniciativa apunta a aprovechar los recursos gasíferos de Vaca Muerta para exportar gas natural licuado (GNL) a los mercados internacionales, con una capacidad nominal de al menos 2,4 millones de toneladas anuales.
Según el convenio, Vitol podrá adquirir hasta el 100% de la producción del proyecto y tiene la posibilidad de convertirse en accionista junto a Camuzzi. Alejandro Macfarlane, presidente de Camuzzi Gas Inversora, calificó el acuerdo como un paso estratégico para integrar a Argentina en el mercado global de GNL, generar valor sostenible y contribuir a la seguridad energética. Por su parte, Pablo Galante Escobar, head of LNG de Vitol, destacó el rol relevante que tendrá el país en la creciente demanda global de GNL.
El proyecto LNG del Plata prevé una inversión estimada de 3.900 millones de dólares a lo largo de 20 años. Su esquema dual permite utilizar la capacidad ociosa de los gasoductos durante el verano para exportar gas licuado, mientras que en invierno la infraestructura refuerza el suministro interno, reduciendo la dependencia de combustibles importados. La llegada de Vitol es vista como un respaldo financiero y operativo clave para atraer financiamiento internacional.
Las obras están previstas para iniciar en 2026, con la generación de unos 500 empleos directos y un ingreso estimado de divisas superior a 14.500 millones de dólares durante su vida operativa. El avance del proyecto queda sujeto a las aprobaciones regulatorias finales y al cierre de la ingeniería financiera, procesos que el acuerdo con Vitol acelera de manera definitiva.
