Varias líneas de colectivo del Área Metropolitana de Buenos Aires redujeron sus frecuencias, generando demoras y aglomeraciones. Las empresas atribuyen la medida al aumento del precio del gasoil y a demoras en los subsidios.
Este martes, usuarios del transporte público en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano enfrentaron demoras y aglomeraciones debido a una reducción en las frecuencias de varias líneas de colectivo. Según reportes, el recorte en algunos casos alcanzó el 30%, provocando largas filas en paradas, situación que se vio agravada por las condiciones climáticas.
Desde las cámaras empresarias del sector señalaron que el incremento en el precio del gasoil, que en el último mes registra un alza del 25%, y demoras en los pagos de subsidios por parte de la Nación y la provincia de Buenos Aires, son los factores centrales de la medida. Indicaron que el valor actual del combustible supera en un 9.8% al considerado en la última actualización de costos reconocida por el Estado para el cálculo de subsidios.
«Estamos pagando 48% más el precio del combustible en relación a un mes atrás, muy por encima del valor que reconoce el Estado nacional», afirmaron desde la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP). A través de una carta dirigida al secretario de Transporte, Fernando Herrmann, solicitaron una revisión de la estructura de precios y subsidios que incluya el aumento real de los combustibles.
Por su parte, la Secretaría de Transporte informó que monitorea el funcionamiento de los servicios. Hasta el momento no hubo anuncios oficiales sobre ajustes en los subsidios, que actualmente representan unos $90.000 millones mensuales y cubren aproximadamente el 65% del costo final del boleto.
Marcelo Pasciuto, titular de Cetuba, advirtió sobre posibles mayores complicaciones para este miércoles, incluyendo la falta de servicios, si no se regularizan los pagos pendientes, lo que también afectaría el pago de salarios.
