La nueva ley actualiza aspectos clave del trabajo en casas particulares, estableciendo modificaciones en el período de prueba, el pago de salarios y el sistema de actualización de créditos laborales. Conozca las obligaciones formales para empleadores.
El Congreso Nacional sancionó la reforma laboral que actualiza la Ley 26.844, modificando aspectos centrales que redefinen la relación entre empleadores y trabajadoras domésticas. Los cambios incorporados abarcan tres ejes principales: el período de prueba, la forma de pago de salarios y el sistema de actualización de créditos laborales.
La normativa ratifica que las empleadas domésticas quedan excluidas de la Ley de Contrato de Trabajo y se rigen por su régimen especial, aunque ahora con un período de prueba ampliado y otras modificaciones procedimentales. Registrar a la trabajadora es obligatorio en todos los casos, sin importar la cantidad de horas trabajadas, a través del Régimen de Casas Particulares en ARCA.
Una vez registrada, la empleada doméstica debe recibir todos los beneficios y pagos obligatorios que establece la ley. El empleador asume responsabilidades concretas que incluyen aportes jubilatorios, contribución patronal y cuota de obra social. El sueldo se determina según la categoría del convenio, la modalidad (con o sin retiro) y la cantidad de horas semanales.
Como cualquier trabajador registrado, corresponde el cobro de sueldo anual complementario (SAC), vacaciones pagas según antigüedad y licencias por maternidad, enfermedad y matrimonio. También se deben abonar adicionales específicos, como el 1% de antigüedad por año trabajado y, en ciertas zonas, un adicional por región desfavorable.
No registrar a la empleada doméstica implica un incumplimiento legal que puede generar sanciones económicas y reclamos judiciales con indemnizaciones agravadas. La formalización de la relación laboral protege a ambas partes: el empleador evita conflictos futuros y la trabajadora accede a sus derechos laborales y previsionales plenos.
Los incrementos salariales para el sector se definen en la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP), a través de negociaciones paritarias, y se actualizan varias veces al año según la evolución de la inflación.
