Funcionarios de segunda línea expondrán mañana en comisiones, sin la presencia de ministros del Gabinete ni de la mayoría de los gobernadores impulsores. El oficialismo busca los votos para su aprobación.
El Gobierno definió su estrategia para defender la reforma a la Ley de Glaciares, reclamada por empresas mineras. La exposición ante las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados estará a cargo de un equipo de funcionarios de segunda línea, sin ministros del Gabinete ni la presencia física de los gobernadores clave.
La reunión está convocada para mañana a las 14 en el Anexo C. Allí expondrán el secretario de Minería, Luis Lucero; el secretario de Ambiente, Fernando Brom; el subsecretario de Desarrollo Minero; y el subsecretario de Política Minera, Federico José Caeiro. Del lado de los gobernadores, solo participará por Zoom Marcelo Orrego de San Juan, uno de los principales impulsores de la modificación. El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, también impulsor, no estará y será representado por el vicegobernador Ramón Figueroa Castellanos y la ministra de Minería, Teresita Regalado.
La decisión de mantener un perfil bajo apuntaría a que el proyecto transite con bajo protagonismo público mientras se aseguran los votos para su aprobación. La reforma habilita el desarrollo minero en zonas periglaciares, áreas que actualmente están protegidas por funcionar como reservorio de agua.
El oficialismo, según los cálculos legislativos, ya cuenta con los apoyos necesarios para sancionar la nueva norma. Los respaldos provendrían del interbloque Fuerza del Cambio (PRO, UCR y diputados por Santa Cruz), que aportaría una veintena de votos; de los nueve diputados de Innovación Federal; y de seis votos de bloques provinciales de Tucumán y Catamarca. Además, se espera el apoyo individual de otros legisladores. La incógnita se centra en la postura que adoptarán los diputados sanjuaninos de Unión por la Patria.
Por su parte, la oposición intentará utilizar la sesión para plantear otros temas, como el caso del portavoz presidencial Manuel Adorni, aunque no contarían con los votos necesarios para forzar una interpelación al jefe de Gabinete.
Luego de las exposiciones y el debate, se prevé la firma del dictamen. El oficialismo busca tener el texto cerrado para el martes a última hora, para llevarlo al recinto al día siguiente en una sesión que tendría este tema como único punto del orden del día.
