Un informe periodístico internacional, basado en documentos filtrados, señala que un grupo vinculado a Rusia financió contenidos en medios digitales locales. El Gobierno confirmó la denuncia ante la Justicia.
Una investigación realizada por un consorcio internacional de periodistas, a partir de documentos de inteligencia filtrados, reveló la existencia de una presunta campaña de desinformación dirigida a influir en medios argentinos. El trabajo, publicado por el medio africano The Continent y analizado por el consorcio que incluye a openDemocracy, sostiene que un grupo identificado como «La Compañía» financió la publicación de más de 250 artículos en al menos 23 medios digitales de Argentina entre abril y octubre de 2024.
Según el informe, el objetivo central de la operación era desacreditar al Gobierno nacional en un contexto de alineamiento con Ucrania en el conflicto con Rusia. Los artículos, por los cuales se habrían realizado pagos de entre 550 y 1.100 dólares, se publicaron como columnas de opinión o notas periodísticas, en muchos casos a través de intermediarios como agencias de prensa o consultoras. La investigación detectó que varios contenidos carecían de firma o estaban atribuidos a autores inexistentes, creados incluso con herramientas de inteligencia artificial.
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) confirmó la existencia de la operación mediante un comunicado oficial, indicando que el caso fue informado a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal en octubre de 2025. El organismo advirtió que la campaña buscaba «difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros».
De acuerdo con la investigación, la campaña también incluyó la contratación de al menos 50 cuentas de influenciadores en redes sociales para amplificar los mensajes, e incluso acciones fuera del ámbito digital, como el pago a una hinchada de fútbol para desplegar una bandera con consignas alineadas a la narrativa rusa.
El informe vincula a «La Compañía» con una reconfiguración del Grupo Wagner, la fuerza de mercenarios que operó bajo la órbita del Kremlin, señalando que al menos 17 de los 60 agentes involucrados tenían antecedentes en esa organización.
