Dos aeronaves de EE.UU., un A-10 y un F-15E, se perdieron en la región del Estrecho de Ormuz. Mientras Irán afirma haber derribado uno, Estados Unidos solo confirma el rescate de los pilotos.
Dos aviones militares de Estados Unidos se perdieron este viernes en el Golfo Pérsico, en incidentes que ocurrieron casi simultáneamente en una de las zonas más estratégicas del mundo, el Estrecho de Ormuz.
La primera aeronave, un A-10 Warthog, se estrelló cerca de esa vía marítima crucial para el transporte de petróleo. El piloto fue rescatado con vida. Las autoridades estadounidenses no brindaron detalles sobre las causas del accidente.
La segunda, un F-15E Strike Eagle, fue derribado sobre territorio iraní aproximadamente al mismo tiempo. El Ejército de Irán informó que su defensa aérea atacó exitosamente un avión A-10 «enemigo» en aguas al sur del país. Sin embargo, la versión estadounidense solo habla del «accidente» del A-10, sin mencionar un ataque.
Sobre el F-15E, medios estatales iraníes anunciaron su derribo y reportaron que helicópteros buscaban a sus tripulantes en territorio iraní. Un funcionario estadounidense y otro israelí, bajo anonimato, confirmaron que un miembro de la tripulación fue rescatado durante una operación conjunta de búsqueda.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el presidente Trump fue informado, pero no ofreció más detalles. Mientras, autoridades iraníes pidieron a residentes locales capturar a los «pilotos enemigos» a cambio de una recompensa.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) no se ha pronunciado oficialmente sobre los hechos. Este patrón de declaraciones contradictorias se repite desde el inicio del conflicto entre ambos países a fines de febrero.
Los incidentes representan una de las pérdidas más significativas para las fuerzas estadounidenses en la zona en las últimas semanas.
