Con los precios del combustible en alza, muchos conductores evalúan la opción de un vehículo híbrido. Este informe compara modelos disponibles en el mercado argentino para determinar el plazo de amortización del mayor costo inicial.
En un contexto de precios elevados del combustible, la electromovilidad gana atención entre los consumidores. En Argentina, donde la oferta de vehículos se diversifica, surge la pregunta sobre la conveniencia económica de optar por un auto híbrido frente a uno convencional de combustión interna.
La principal ventaja de un híbrido es su menor consumo de combustible, que puede reducirse entre un 30% y un 40% respecto a un modelo equivalente. Sin embargo, su precio de compra inicial suele ser entre un 10% y un 20% mayor. El punto clave para el comprador es calcular cuánto tiempo o kilometraje se requiere para amortizar esa diferencia inicial mediante el ahorro en nafta.
Para ofrecer una referencia concreta, se analizaron tres modelos híbridos disponibles actualmente en el mercado local, comparándolos con sus versiones a nafta:
- Ford Territory: La diferencia de precio entre la versión SEL a nafta ($50.114.800) y la Híbrida ($53.822.600) es de $3.707.800. Equivalente a unos 1.900 litros de nafta Súper o 32 tanques llenos (capacidad de 60 litros). Con un uso de dos tanques mensuales, la amortización se lograría en aproximadamente 16 meses.
- Toyota Yaris Cross (XEI): La brecha entre la versión a nafta ($45.260.000) y la híbrida ($48.857.000) es de $3.597.000, equivalente a unos 1.844 litros. Considerando el tanque de 42 litros de la versión naftera, se necesitarían 44 tanques. Con dos tanques mensuales, el plazo de amortización se extiende a unos 22 meses.
- Toyota Corolla Cross (XEI): En este caso, la diferencia es menor: $1.411.000 entre la naftera ($55.944.000) y la híbrida ($57.355.000). Esto equivale a unos 724 litros. Con un tanque de 47 litros en la versión a nafta, serían aproximadamente 16 tanques. Con el mismo uso promedio, la inversión se recuperaría en unos 8 meses.
Un factor adicional a considerar son los beneficios impositivos. En Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), los vehículos híbridos gozan de una exención total del impuesto automotor por los primeros dos años, tras los cuales la alícuota aumenta progresivamente hasta alcanzar el 100% en el séptimo año. Esto representa un ahorro adicional durante los primeros años de tenencia.
Una vez superado el plazo de amortización de la diferencia de precio inicial, el uso del vehículo híbrido continúa siendo más económico debido al menor consumo de combustible.
