La nueva pickup mediana, desarrollada en la planta de Ferreyra, se posiciona en el competitivo segmento nacional con dos versiones y un enfoque en capacidad off-road y equipamiento.
Tras una inversión de decenas de millones de dólares, el Grupo Stellantis comenzó la producción de la pickup RAM Dakota en su planta de Ferreyra, provincia de Córdoba. El modelo, presentado en diciembre, recupera un nombre histórico para la marca y compite en uno de los segmentos más exigentes del mercado argentino.
La Dakota se ofrece en dos versiones: Warlock y Laramie. Su diseño sigue los parámetros de la marca, con una trompa robusta, ópticas LED, parrilla cromada y llantas de aleación de 18 pulgadas. Con medidas de 5,356 metros de largo, 1,965 metros de ancho y un despeje de 228 mm, se ubica entre las más amplias de su categoría. Sus ángulos de ataque y salida, de 27,6° y 26,7° respectivamente, están orientados al uso en terrenos difíciles.
La capacidad de carga es de hasta 1020 kg o 1210 litros, y puede remolcar hasta 3500 kg. La caja cuenta con protector plástico y lona marítima de serie.
En el interior, el equipamiento incluye pantallas multimedia, cámara de 540°, climatizador bizona, butacas delanteras con regulación eléctrica y tapizados en cuero ecológico. La posición de manejo es alta y las plazas traseras ofrecen espacio para dos adultos.
La mecánica consiste en un motor turbodiésel de 2.2 litros y 4 cilindros, que genera 200 CV y 450 Nm de par, asociado a una transmisión automática ZF de 8 marchas. La tracción es 4×4 desconectable, con reductora y bloqueo de diferencial trasero. Según las mediciones reportadas, acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos y consume un promedio de 9,3 L/100 km en ciclo mixto.
El modelo destaca por su confort de marcha, atribuido a la puesta a punto de las suspensiones y a una insonorización que reduce el ruido en cabina.
