Un tribunal de Morón dictaminó que dos individuos fueron partícipes necesarios de un asalto al recibir en sus cuentas el dinero que las víctimas fueron obligadas a transferir. El fallo marca un precedente en el tratamiento de este tipo de maniobras delictivas.
La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Morón confirmó la prisión preventiva para Karina Villalba y Leonardo Zapata, considerados partícipes necesarios en un violento robo ocurrido en Castelar el pasado 6 de enero. Los imputados no estuvieron en el lugar del hecho, pero recibieron en sus cuentas bancarias y billeteras virtuales el dinero que los ladrones obligaron a transferir a las víctimas.
El fallo, firmado por los jueces Diego Grau y Fernando Bellido, sostiene que su rol fue clave al aportar los datos de sus cuentas para recibir y luego girar el dinero sustraído. Según las fuentes judiciales, este caso expone un nuevo modus operandi donde los delincuentes no solo buscan efectivo en el lugar, sino que fuerzan transferencias electrónicas.
El robo ocurrió en la madrugada del 6 de enero, cuando cinco delincuentes irrumpieron en una vivienda de Castelar. Amenazaron a los ocupantes con armas blancas, se llevaron dinero en efectivo, joyas y electrodomésticos, y luego los obligaron a transferir 8500 dólares y 3.000.000 de pesos desde sus cuentas, además de sacar un préstamo por Mercado Pago.
Las investigaciones, que incluyeron el análisis de comunicaciones telefónicas, revelaron que uno de los ladrones, Mauro Damián Garita, se contactó con Zapata durante el hecho para coordinar la recepción del dinero. Zapata declaró que ignoraba el origen ilícito de los fondos y que accedió a recibirlos a cambio de una comisión. Villalba admitió haber recibido montos en su cuenta del Banco Nación, que luego transfirió.
Los magistrados fundamentaron que, a pesar de no estar físicamente en el robo, las acciones de Villalba y Zapata fueron esenciales para completar el plan delictivo, justificando así la medida de prisión preventiva.
