martes, 24 febrero, 2026

México paralizado tras la caída de El Mencho: la gente evita salir y hay miedo real a quedar en medio de un enfrentamiento»

México atraviesa una de sus jornadas de mayor tensión en materia de seguridad tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, abatido durante un operativo militar en el estado de Jalisco.

El hecho ocurrió en los últimos días, en el oeste de México, y derivó en una respuesta criminal coordinada que incluyó bloqueos de rutas, incendios de vehículos, ataques a estaciones de servicio y suspensión de actividades en distintas regiones.

Según confirmaron autoridades locales, la ofensiva del cártel provocó un fuerte impacto en la circulación, en el transporte aéreo y en la vida cotidiana de miles de personas.

En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7), el profesor y analista mexicano Jesús Franco describió la magnitud de la reacción criminal y el alcance territorial del conflicto. “El Cártel Jalisco Nueva Generación tiene una capacidad de movilización social muy fuerte. No se trata solamente de sicarios, sino de una red que logra apoyo de civiles que funcionan como escudo para frenar a las fuerzas federales”, explicó.

Franco detalló que, tras confirmarse la muerte del jefe narco, se registraron más de 200 bloqueos en distintos puntos del país, principalmente en los estados de Michoacán, Guerrero, Jalisco y el Estado de México, además de zonas del corredor Occidente–Bajío.

La situación tuvo impacto directo en grandes centros urbanos. Durante la jornada posterior al operativo, la Ciudad de México mostró una circulación inusualmente baja y se suspendieron clases en varias jurisdicciones.

También se reportaron afectaciones en los vuelos entre la capital mexicana y Puerto Vallarta y Guadalajara, debido a los operativos de seguridad desplegados en rutas y accesos.

Cómo se localizó al líder del CJNG

De acuerdo con el relato de Franco, el operativo se inició luego de que los servicios de inteligencia detectaran un encuentro del líder del cártel con su pareja en la localidad de Tapalpa, ubicada a unos 130 kilómetros de Guadalajara. “Cuando el Ejército confirma que sigue en la zona, con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, se decide avanzar por tierra. No esperaban encontrar un nivel de armamento tan alto”, señaló.

Según el especialista, el grupo que acompañaba a Oseguera Cervantes contaba incluso con armamento pesado capaz de derribar aeronaves, un antecedente que remite al ataque contra un helicóptero militar ocurrido en 2015.

El analista subrayó que la reacción del CJNG afectó directamente a la población civil. Hubo suspensión de clases en varios estados, comercios cerrados y una reducción drástica de la actividad nocturna.

Calles vacías, vuelos cancelados y autos en llamas: un turista cordobés relató el caos tras la caída del jefe narco en México

“La gente evita salir. Hay miedo real a quedar en medio de un enfrentamiento o de una represalia”, sostuvo Franco, al describir el clima social que se vive en las zonas más golpeadas.

Un mensaje que conmocionó al país

En el tramo final de la crisis, también generaron fuerte impacto las declaraciones públicas del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, quien se mostró visiblemente conmovido al referirse a la muerte de efectivos durante el operativo.

Franco explicó que los primeros en ingresar a la zona fueron integrantes de la Guardia Nacional y que, según la información oficial, al menos 25 elementos participaron en la incursión inicial. “Eran agentes muy jóvenes. El nivel de violencia con el que fueron recibidos muestra la dimensión real del poder de fuego que tiene esta organización”, remarcó.

Además, advirtió que la muerte del líder del CJNG abre un proceso inevitable de reconfiguración interna y de disputa con otros grupos criminales. “Ahora viene la pelea por el mando y por los territorios. Ese es el mayor riesgo: que se intensifiquen los enfrentamientos entre cárteles”, concluyó Franco.

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