miércoles, 14 enero, 2026

El déficit comercial con Brasil, en la mira de Javier Milei y Luis Caputo

Es tan fuerte la tensión entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula Da Silva que, hasta el momento en que se redactan estas líneas, el presidente brasileño duda de participar de la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea que se realizará en Asunción de Paraguay, el próximo sábado 17 de enero.

El mandatario argentino confirmó que concurrirá a la capital paraguaya junto a su Canciller, Pablo Quirno, pero la tensión entre el político argentino ultraliberal y el progresista brasileño escaló en los últimos días con la intervención estadounidense en suelo venezolano. Es que la operación desplegada por el republicano en Caracas dejó al descubierto las enormes diferencias de apreciación acerca de como debería posicionarse América Latina ante el nuevo orden mundial que está configurando Estados Unidos.

Argentina y Brasil: la relación bilateral no pasa por un buen momento

Y no solo el conflicto es político, también hay malestar económico. Porque los datos finales de la balanza comercial entre Argentina y Brasil del año pasado muestra que nuestro país pierde por goleada en el intercambio comercial.

El déficit comercial con Brasil alcanzó su máximo en 8 años, luego de que las importaciones aumentaran un 30% mientras que las exportaciones cayeron un 4,6% durante el 2025. El buen desempeño de diciembre de las ventas nacionales no alcanzó a compensar el resultado anual.

Así, el déficit con el principal socio comercial de Argentina ascendió a u$5.200 millones en el año. Desde la consultora Abeceb, dirigida por Dante Sica, indicaron que este resultado es el mayor desde el año 2017, cuando el déficit comercial trepó a u$s8184 millones.

El informe de Abeced respecto al balance del intercambio comercial, señala que el rojo para la Argentina se explica principalmente por un incremento del 69% en las compras del sector automotriz, al mismo tiempo que las ventas cayeron 76%. En tanto, las importaciones de vehículos para transporte de pasajeros crecieron 76,6% y las exportaciones bajaron 27,9%.

Una cuestión que sigue con atención el directorio del Banco Central dirigido por Santiago Bausili que también toma nota de la conducta de los veraneantes argentinos que visitan las playas brasileras y traerán más problemas para las siempre escasas reservas del Banco Central.

Javier Milei mantiene su vínculo con China: swap y represas, las claves

El presidente argentino tiene en claro lo que piensa de los dirigentes políticos de las naciones que eligen gobiernos alineados en la centroizquierda o que directamente dicen ser comunistas como los chinos.

En su campaña presidencial solía expresar «no hago negocios con comunistas», una categoría en la que también ingresaban los gobiernos venezolanos y brasileros, pero en el caso chino, terminó concediendo: «Me sorprendí gratamente con China«, al tiempo que lo calificó como un «socio interesante». Al punto tal de asegurar que «no va a romper los lazos comerciales» con la potencia asiática.

«Siempre hablé de alianza geopolítica, porque una cosa es la geopolítica y después está la cuestión comercial«, explicó durante una entrevista en el canal de streaming Neura.

Por lo que las diferencias políticas e ideológicas están a la vista y sobre la mesa de negociación, pero Milei siempre va a priorizar no dañar la fase comercial de su administración de la que dependen miles de productores nacionales y el saneamiento de las cuentas macroeconómicas de la Nación.

En ese sentido, dos enemigos ideológicos de la administración libertaria son los principales socios comerciales de la Argentina. China, primero, y Brasil, después.

Según los datos del INDEC consultados por iProfesional, China desplazó a Brasil como principal socio comercial, y se encaramó al tope de la lista, a pesar de que en 2025, Argentina, registró un déficit récord de u$s6.572 millones.

Pero China es mucho más que ventas de proteínas a Asia e importaciones de Temu al país, porque la relación incluye proyectos estratégicos, como el swap de monedas por u$s5 mil millones, la siempre cuestionada estación espacial en la provincia de Neuquén y represas hidroeléctricas paralizadas en Santa Cruz. 

China y Estados Unidos, en el medio

Por presión de la diplomacia estadounidense, China no logra ingresar a las grandes licitaciones y concesiones que la Nación tiene para ofrecer, como la del dragado y balizamiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay. El resultado final sería el de una relación más estrecha aún con la Argentina. Un tema que disgusta al poder político estadounidense.

Es una incógnita entender cómo impactará la firma de un acuerdo comercial con los Estados Unidos, que se demora por cuestiones relacionadas con las patentes y la homologación de estándares de producción y cambios en leyes laborales e impositivas argentinas, a esta relación comercial tan fluida con la nación asiática.

El segundo socio comercial de la Argentina es Brasil y —como señalábamos— existe un fuerte déficit comercial entre las naciones en contra de la Argentina. 

Sin embargo, asesores de Milei aseguraron que el Presidente continuará con un pragmatismo similar al que utiliza para el caso de China, «sin mezclar la política con el comercio entre privados». Ahora bien, en el caso entre Milei y Lula, las diferencias ya no son solo ideológicas, sino que rozan lo personal, a diferencia de lo que sucede con Xi Jinping de China.

El vínculo con Lula Da Silva, en su peor momento

La enemistad íntima de Milei y Lula viene desde la campaña presidencial del argentino, cuando Lula abogó abiertamente por la candidatura de Sergio Massa, de la misma manera, por la que el jefe de Estado libertario siempre priorizó los contactos con la familia Bolsonaro que mantiene una importante porción del electorado brasileño cautiva por sus propuestas de centroderecha.

El desprecio mutuo que se prodigan los dos líderes sudamericanos llegó al punto de soportarse solo para las fotos protocolares y, ni siquiera eso, si Lula declina participar de la firma del acuerdo Mercosur-UE.

La gota que rebalsó el vaso fue la crisis política, social y económica de Venezuela que permitió el ingreso de tropas de elite de las fuerzas armadas estadounidenses en suelo venezolano para «extraer» a Nicolás Maduro y llevarlo a juicio en Nueva York acusado de liderar un cartel narco.

En esos momentos, Milei difundió en sus redes un video donde se observa un abrazo fraternal entre Maduro y Lula que mostró al brasileño como un cómplice del dictador abducido venezolano. Dicen cronistas brasileños que Da Silva estalló en indignación cuando vio el video y lo primero que hizo fue ordenar a sus diplomáticos que se pusiera fin al gesto de buena voluntad de su gobierno que custodió la embajada argentina en Caracas hasta hace unos pocos días.

Hoy, la embajada nacional en Caracas, siempre bajo asedio bolivariano, es custodiada y salvaguardada por Italia, pero la relación bilateral, entre los estados de Brasil y Argentina, se derrumbó hasta alcanzar el peor momento desde la restauración de la democracia a mediados de los años 80, cuando los dos países competían adquiriendo armas y Brasil era observado como un enemigo, más que potencial, en los ejercicios teóricos de las fuerzas armadas argentinas.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Efecto importaciones? La industria produjo en noviembre al 57% de su capacidad, la tercera peor marca de 2025

La industria operó en noviembre de 2025 al 57,7%...

Karina se queda con el área de Ciberserguridad de la SIDE, pero Santiago Caputo suma poder

El gobierno nacional publicó este viernes el DNU que...

Video: así Estudiantes anunció la renovación de uno de sus ídolos

14/01/2026 07:44hs.Cada vez falta menos para que inicie el...