Julio César Strassera: el fiscal del «Nunca Más»

Julio César Strassera nació el 18 de septiembre de 1933, en Comodoro Rivadavia, donde pasó sus primeros años de vida.

Su padre trabajaba en YPF y había sido enviado a la ciudad chubutense para desempeñarse como contador. Posteriormente, la familia se instaló en Villa Ballester y al poco tiempo volvió a Palermo.

Fue pupilo en el colegio religioso San José de Balvanera y terminó sus estudios secundarios en el Nacional Sarmiento de la calle Libertad, frente al Palacio de Justicia.

A pesar de haberse inclinado en un primer momento por la Ingeniería, Strassera terminó haciendo la carrera de abogacía en la Facultad de Derecho a los 25 años.

Allí también comenzó a involucrarse en la política identificándose con el radicalismo y militando en agrupaciones universitarias afines a la UCR. 

Su primer trabajo en Tribunales fue como cadete en el Juzgado Federal número 1 a cargo del juez Martín Insaurralde. Tenía 30 años.

Julio César Strassera hizo una veloz y brillante carrera judicial, se casó muy joven, se divorció y volvió a contraer nupcias con quien sería su compañera de toda la vida y madre de sus dos hijos: Marisa Tobar.

Cuando se produjo el Golpe del 76, Strassera era secretario del Juzgado Federal 4, a cargo del juez Miguel Ángel Inchausti. 

Fue nombrado fiscal federal durante la dictadura, hasta que fue promovido a juez del fuero ordinario con el fin de “sacarlo del medio”, luego de haber presentado varios “hábeas corpus” de personas desaparecidas. 

Con la vuelta de la democracia, Strassera tuvo el desafío más importante de su vida: el Juicio a las Juntas Militares.

Al notar que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas daba infinitas vueltas para juzgar a los ex jefes militares el, por entonces, presidente Raúl Alfonsín pasó la causa a la Cámara Federal que recayó en el juez León Arslanian.

Strassera la tomó como una causa más. Pero no era una causa más: requería de un equipo jurídico sólido y tenaz. 

Para ello, llamó a su lado a quien sería su adjunto: el secretario de la Procuración Luis Moreno Ocampo, un joven de 32 años que jamás había participado en un juicio.

Armó un equipo de hombres y mujeres muy jóvenes, todos brillantes y dedicados, conocidos como “los fiscalitos de Strassera”, 

Basados en documentos de la CONADEP, cuya recopilación es conocida como «Informe Nunca Más», desentrañaron buena parte de lo sucedido en el país bajo el terrorismo de Estado.

Los testimonios de las víctimas y de los familiares de los desaparecidos le dieron al juicio a las Juntas un valor documental único.

Durante el proceso judicial, Strassera y su familia fueron continuamente amenazados de muerte y después del alegado una ola de atentados sacudió al país.

El mundo entero miraba aquel proceso, acaso único en la historia, en el que la Justicia de un país juzgaba a sus propios dictadores. El alegato final de Strassera quedó grabado en la historia argentina con su recordado final: «Señores jueces, Nunca Más».  

Luego de la sentencia, Strassera se retiró del Poder Judicial sintiendo que su tarea en la Justicia había terminado. 

Posteriormente fue embajador argentino ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra, y presidente de la Asamblea Permanente. 

El 27 de febrero de 2015 murió el fiscal Julio César Strassera. La historia también es noticia. Radio Perfil.

Locución de Pita Fortín y guion de Javier Pasaragua.

por Radio Perfil

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