Surge una alianza entre los movimientos sociales kirchneristas y la izquierda

Apurados por la crisis que atraviesan los comedores comunitarios que gestionan y en abierto rechazo al ajuste que despliega el Gobierno, los movimientos sociales kirchneristas, otros ligados a la izquierda y un tercer grupo más independiente se agruparon detrás de las mismas consignas y reclamos en una conferencia de prensa frente al Obelisco porteño. Unidos, los piqueteros resolvieron activar mañana una serie de protestas en todo el país, principalmente para exigir que se regularice el reparto de alimentos a los comedores populares.

“Mientras se disparan los números de pobreza e indigencia, la ministra (Sandra) Pettovello sigue sin resolver la entrega de alimentos. Es por ello que un amplio espectro de organizaciones decidimos realizar protestas conjuntas”, dijo Silvia Saravia, dirigente de Libres del Sur, una de las organizaciones convocantes.

Este nuevo frente ampliado reúne a las organizaciones que integran la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) –entre las que se encuentra el Movimiento Evita, dirigido por el exfuncionario del kirchnerismo Emilio Pérsico; Somos Barrios de Pie, conducido por el también exfuncionario Daniel Menéndez; y el Movimiento de los Trabajadores Excluidos (MTE), cuyo líder es el exprecandidato a la presidencia de UP, Juan Grabois– con grupos asociados a la izquierda, como el Polo Obrero, liderado por Eduardo Belliboni, y el MST- Teresa Vive, y junto con otros sectores de perfil más menos combativo como Libres del Sur.

Eduardo Belliboni, referente del PO, estará al frente de la protesta de mañana con los movimientos kirchneristas Ricardo Pristupluk – Télam

“A la falta de respuesta del ministerio Inhumano, nosotros en unidad le vamos a dar batalla, porque el hambre no espera, porque los trabajadores y trabajadoras necesitamos tener derechos”, se indicó en al incicio de la conferencia, antes de darle paso a los referentes barriales.

“Somos 140.000 trabajadoras sociocomunitarias que cocinamos todos los días sin un salario, en 44.000 comedores populares, por más de 10 millones de personas, y que nuestros comedores no han recibido ni un kilo de alimentos desde que asumió este gobierno” , anunció una de ellas.

“Luego de meses de intentar dialogar en búsqueda de respuesta, y en un inmenso marco de unidad, anunciaremos este jueves un plan de lucha que profundice la exigencia sobre la dotación de alimentos necesarios y urgentes en los comedores y merenderos de todo el país”, se lee en el comunicado que difundieron las distintas organizaciones sociales.

La convergencia de los movimientos sociales se da en medio de una escalada de conflictividad. Ayer, La Fraternidad, el gremio que agrupa a los maquinistas y es liderado por Oscar Maturano, por una puja salarial con el Gobierno, activó un paro de 24 horas en los trenes que dejó sin servicio a más de un millón de usuarios. Hoy, el gremio de Sanidad, conducido por Héctor Daer, hace lo propio con una nueva medida de fuerza, también por 24 horas.

Después de varios años de manifestaciones más inarticuladas, la conferencia de prensa de hoy fue la primera gran muestra de unidad entre movimientos que han estado distanciados por diferencias en las formas y las afinidades políticas. El Polo Obrero, por ejemplo, uno de los grupos que más asiduamente lleva sus reclamos a las calles, no se plegó a la protesta que impulsó la UTEP frente a los supermercados por considerar que debe ser el Estado -y no el sector privado- el encargado de entregar alimentos en los comedores comunitarios.

En más de una oportunidad, mientras los dirigentes de la UTEP ocupaban cargos en el gobierno de Alberto Fernández -cuyo vínculo con el kirchnerismo no estuvo al margen de tensiones–, el frente piquetero sí unió fuerzas con Libres del Sur y las organizaciones nucleadas en la Coordinadora por el Cambio Social para movilizar por reclamos diversos.

La aguda situación en los comedores –no reciben alimentos por parte de la Nación desde antes de la asunción del presidente Javier Milei– y el rechazo al “ajuste” que emprende el Gobierno barrieron con las diferencias existentes entre las distintas organizaciones que ensayan un frente común de protesta que mañana, con “500 cortes” de rutas, tendrá su primera puesta en práctica. Podría ser el primer capítulo de una nueva saga de protestas callejeras de mayor envergadura.

El ánimo de converger en una gran protesta conjunta contra el “ajuste” daba vueltas en las organizaciones sociales hace ya algunas semanas. La jornada se plasmó este martes, en las oficinas que la UTEP tiene en el barrio de Constitución, donde los distintos sectores sellaron un acuerdo estratégico para presentar un frente amplio de protesta y darle cauce común al rechazo que el rumbo de la gestión libertaria despierta en todas las organizaciones.

“Fue una reunión de todo el arco, no acostumbramos a hacer cosas en conjunto”, señaló a este medio un dirigente que formó parte de la iniciativa. Hasta ahora, la enorme cantidad de protestas que se sucedieron desde el inicio del gobierno libertario, fueron motorizadas por separado.

Somos Barrios de Pie, por caso, uno de los movimientos más activos con la protesta, se movilizó este lunes a la puerta del country donde vive el ministro de Economía Luis Caputo para insistir con su reclamo por alimentos para los comedores (tiene cerca de 2000), reiterando lo realizado en el Hotel Libertador, cuando este albergaba al presidente Milei antes de su traslado a la quinta de Olivos, otro de los escenarios a donde, a su tiempo, trasladaron la protesta.

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