Crece la interna oficialista por la suspensión de las PASO y en la Rosada dicen que “no están los votos”

Cuando parecía que la eliminación de las PASO comenzaba a desinflarse luego de que dos diputados oficialistas de cierto renombre, como Eduardo Valdés y Leandro Santoro, rechazaran la iniciativa impulsada por los gobernadores, Alberto Fernández y Axel Kicillof reflotaron la discusión al admitir que es un “debate abierto” que “se está dando” en el Frente de…

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Cuando parecía que la eliminación de las PASO comenzaba a desinflarse luego de que dos diputados oficialistas de cierto renombre, como Eduardo Valdés y Leandro Santoro, rechazaran la iniciativa impulsada por los gobernadores, Alberto Fernández y Axel Kicillof reflotaron la discusión al admitir que es un “debate abierto” que “se está dando” en el Frente de Todos. Pero más allá de la fuerte presión de los mandatarios y de las frases de ocasión del Presidente y del ex ministro de Economía, en la Casa Rosada aseguran que “no cambió en nada” el escenario y que “por ahora no avanza” en el Congreso ya que “tampoco están los votos”.

Es curioso porque la irrupción de los dos dirigentes a cargo de los ejecutivos más importantes del país, como son la Nación y Provincia, podría interpretarse como una señal de que en el FdT están decididos a intentar suprimir las primarias. Pero nada de eso ocurrió y está muy lejos de haber unanimidad. Hasta el momento, sólo hay una presión intensa de los gobernadores que hacia afuera plantean el argumento económico pero que puertas adentro conceden que obedece a otras cuestiones: una estrategia electoral que complica a la oposición, les allana el camino del triunfo en sus provincias y al mismo tiempo mantener el poder de la lapicera para los cargos legislativos nacionales, en perjuicio del kirchnerismo.

Lo concreto es que, mientras Cristina y Máximo Kirchner no den el aval para avanzar con un proyecto, no prosperará más allá del debate público. De hecho, tras admitir ante Clarín y otros medios que “es un debate imposible de parar” porque en los medios se habla del tema, el propio Alberto F. aclaró que “no” forma parte de su agenda y que tiene “otras prioridades”. “No estoy pensando en las PASO ni en reelecciones ni en cuál es la coyuntura política y personal, ni de mi espacio político”, precisó. Fue en línea con lo que había dicho horas antes Kicillof. 

Por otro lado, desde el entorno del gobernador explicaron ante la consulta de Clarín, que Kicillof “no pidió derogarlas, sólo reconoció que hay un debate y aclaró que no es un tema de la provincia”. 

En rigor, el mandatario sostuvo que “es un debate que se está dando y hay que escucharlo en detalle“ y que “no es un resorte de la provincia” sino que la discusión “se tiene que dar en el Congreso de la Nación”. 

A pesar de la ingeniería parlamentaria, no hay señales de que la iniciativa cuente con el respaldo de la cúpula del oficialismo. Por un lado, como contó Clarín, Alberto Fernández tiene varios motivos para impulsar el proyecto, más allá de los problemas de ma gestión: meses atrás, tras la dura derrota en las Legislativas, fue el Presidente quien propuso dirimir las candidaturas nacionales en una gran primaria en la que pudieran competir todos los sectores del FdT. Fue una manera de garantizar la unidad en medio de la turbulencia interna que generaron la caída y los cruces por el rumbo del Gobierno.

Al mismo tiempo, le dejó abierta la puerta a su intento de ir por la reelección, bajo la premisa de que si otros referentes pueden anotarse en la carrera presidencial, nadie, ni siquiera Cristina, tiene margen para obturar su aspiración de renovar su mandato. Sin más aval de la vice, renunciar a las PASO sería, en ese sentido, dar por hecho que baja su postulación, con lo que implica en términos políticos hacerlo a poco más de un año de entregar el mando.

​​El silencio de Cristina y La Cámpora

En medio de operaciones cruzadas que surgen desde el oficialismo, tanto en Casa Rosada como en el Congreso señalan que “ni Cristina ni Máximo”, dieron la orden de avanzar con un proyecto. Vale el repaso: en 2009, la vice -por entonces Presidenta- le puso su firma a la ley de PASO, que pergeñó Néstor Kirchner tras la caída ante Francisco de Narváez.

Si bien no sería la primera vez que el kirchnerismo muestra una contradicción y da marcha atrás con una ley, la tropa K en el Congreso no recibió ninguna instrucción para apuntalar el intento de los gobernadores, que pusieron a sus diputados a trabajar en un proyecto, pero que no aceleraron. “No hay ningún proyecto, ni siquiera de ellos (en alusión a los legisladores que obedecen a los mandatarios)”, expone ante Clarín una alta fuente legislativa.

Como contó el periodista Pablo de León en Clarín, Máximo Kirchner evitó el tema en un almuerzo en Lomas de Zamora con intendentes y funcionarios nacionales. Toda una señal: el ex jefe del bloque de Diputados considera que la energía del oficialismo debe estar puesta en estabilizar la economía y bajar la inflación.

En 2021, el líder de La Cámpora se opuso hasta último momento, incluso cuando médicos sanitaristas alertaban por el impacto en las medidas de prevención de Covid-19.

Un caso singular es el del senador Pablo Yedlin, uno de los impulsores de la suspensión “por única vez” que se pretendía aprobar el año pasado: hasta el momento no volvió a insistir con el proyecto. Sucede que el ex diputado se referencia en el jefe de Gabinete, Juan Manzur, que a pesar de su buena sintonía con la liga de gobernadores se mantiene al margen de cualquier definición. Al parecer, según pudo reconstruir este diario, el tucumano no está de acuerdo con la iniciativa. “No a la eliminación de las PASO”, es el mensaje que habría transmitido ante quienes lo escuchan, cuando desde las provincias empezaron a mover la idea.

Manzur no estaría de acuerdo con eliminar las PASO. Foto Juano Tesone

Por ahora, no están los votos en el Congreso.

Ante tantas diferencias, un factor que resulta clave es la falta del número de votos necesarios para sancionar la ley: mayoría absoluta, es decir, 37 votos afirmativos en el Senado; y 129 en Diputados. “No está el número y sería ir a la guerra con la oposición cuando estamos hablando de dialogar”, apunta un referente del oficialismo.

En efecto, luego de que Santoro y Valdés, un ultra K amigo de Alberto que esta semana dijo que “las PASO son una de las mejores cosas que hizo el kirchnerismo“, se mostraran en contra, el FdT está lejos de reunir los votos. No alcanza ni siquiera con el guiño que hizo Juan Schiaretti, a través de sus legisladores de Córdoba Federal, ni el eventual apoyo de partidos provinciales, como Juntos Somos Río Negro, el Movimiento Popular Neuquino y algunos legisladores sueltos, como Claudio Vidal (SER). 

La Izquierda y parte de los diputados de Encuentro Federal (Alejandro “Topo” Rodríguez y los socialistas) ya se desmarcaron del oficialismo.

Mientras, en el Ministerio del Interior, a cargo de Eduardo “Wado” de Pedro, admiten que el dirigente de La Cámpora escuchó el pedido de los gobernadores, pero que no puede desatender que hay “un cronograma vigente” y que no hubo una señal del Ejecutivo para avanzar con una reforma. En lo personal, agregan, tampoco estaría de acuerdo en eliminarlas: “No le molestan ni tiene plan para desactivarlas”. Por lo pronto, ya se trabaja en los expedientes administrativos para las licitaciones. El Presupuesto 2023 contempla una inversión de $56.377 millones, el caballito de batalla con el que los gobernadores planean hacer el último intento.