Las automotrices van a prestar dólares oficiales a sus autopartistas para poder seguir fabricando

Las automotrices van a financiar parte de los dólares que necesita su propia cadena de proveedores para poder continuar produciendo. Entre las empresas que integran la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) se repartirán un monto de US$150 millones que resignarán de los propios dólares que estas empresas le compran al Banco Central (BCRA) para…

las-automotrices-van-a-prestar-dolares-oficiales-a-sus-autopartistas-para-poder-seguir-fabricando

Las automotrices van a financiar parte de los dólares que necesita su propia cadena de proveedores para poder continuar produciendo. Entre las empresas que integran la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) se repartirán un monto de US$150 millones que resignarán de los propios dólares que estas empresas le compran al Banco Central (BCRA) para importar vehículos.

Esas divisas, de disponibilidad inmediata, pasarán a financiar las importaciones de insumos y piezas de sus autopartistas, para evitar interrupciones y paradas en las fábricas.

Ese es, en principio, el acuerdo al que ya arribaron las empresas con la entidad monetaria que preside Miguel Pesce, tras una serie de encuentros que se desarrollaron de manera virtual.

En medio de las tensiones por la baja de reservas y la necesidad de cumplir con el acuerdo con el Fondo Monetario, el BCRA endureció el cepo cambiario a las actividades que son demandante de dólares para su ciclo de producción.

La decisión del BCRA se tradujo en la Comunicación A7466, del 3 de marzo, donde estableció un nuevo límite: las empresas que demandan dólares para producir, tienen acceso libre e inmediato a la misma cantidad de divisas que solicitaron a lo largo de 2021, más un plus del 5%. Por arriba de ese cupo, deben esperar un plazo de seis meses.

Ese plazo será, precisamente, el que ahora van a financiar las terminales automotrices: canjearán a las autopartistas sus dólares de disponibilidad inmediata por los certificados del BCRA que prometen la venta de esos mismos dólares a precio oficial, pero con un retraso de 180 días.

La negociación, además, terminó de sepultar una promesa del Gobierno formulada hace apenas dos semanas: aquella que hicieron tanto el presidente Alberto Fernández como el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, al asegurar que los dólares para producir estaban “garantizados”.

Durante 2021, las terminales automotrices produjeron 434.000 vehículos livianos y comerciales (los camiones son computados aparte, pero no pasan de otras 30.000 unidades). La cifra representó una mejora notable en comparación al año de la pandemia, pero refleja a una industria que sigue trabajando a media máquina. Para tener una idea, en el peor año del último mandato de Cristina Kirchner, la producción fue de 550.000 unidades.

La industria automotriz argentina tiene una balanza comercial superavitaria únicamente en el renglón de vehículos terminados, donde el saldo a favor durante 2021 rondó los 3.000 millones de dólares, según estimaciones de la Asociación de Concesionarios Automotores (ACARA).

Pero esas cuentas comerciales en color azul pasan al rojo cuando a la ecuación se le incorpora el saldo comercial de autopartes. El sector automotor en su conjunto es deficitario, ya que los autos nacionales tienen un componente de piezas importadas que oscila entre 40% y 80%, según el modelo.

Durante 2021, aun con las severas restricciones a la importación de vehículos, fuentes del sector estimaron que el déficit comercial rondó los 1.000 millones de dólares. En la serie histórica, es uno de los registros más bajos, pero aún así el BCRA les apretó el torniquete.

¿Cómo se repartirán las empresas ese crédito que ahora deben otorgar a sus proveedores? Según aseguraron en una de las automotrices que mayor participación tiene en las importaciones de vehículos, la discusión será entre la autoridad monetaria y cada compañía.

“En promedio, la demanda de dólares para importar vehículos es de unos 200 millones de dólares cada mes para todo el sector. Cada empresa obtiene sus autorizaciones de importación en función de lo que exportó, de modo que la discusión será seguramente caso por caso”, dijeron en otra de las empresas.

Un dato que no pasó desapercibido dentro de las compañías es el monto total de la discusión, bastante menor por ejemplo en comparación a la anterior administración kirchnerista, que para 2015 también se había quedado sin los dólares necesarios para abastecer a la industria automotriz.

Pero en aquella ocasión, las empresas (no sólo automotrices, sino también de electrodomésticos) reclamaban al BCRA la liquidación de dólares por deudas acumuladas por un monto que según en BCRA era de 5.000 millones de dólares y que para las empresas ascendía a US$ 10.000 millones. “Ahora estamos con las fábricas a un paso de quedar paralizadas por una discusión de 150 millones”, señaló uno de los empresarios.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA