Batalla campal en el fútbol femenino: Godoy Cruz y Las Pumas, a las piñas en la liga mendocina

Hace tiempo quedó claro que el fútbol ya no es cosa de hombres. Las chicas tienen su Mundial, cada vez más difundido. La liga argentina se profesionalizó y va televisada. Pero, en algunas ocasiones, también surgen algunas situaciones que forman parte de lo que hay que dejar atrás. ¿Cuáles? La peleas, por ejemplo. Es que, como si…

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Hace tiempo quedó claro que el fútbol ya no es cosa de hombres. Las chicas tienen su Mundial, cada vez más difundido. La liga argentina se profesionalizó y va televisada. Pero, en algunas ocasiones, también surgen algunas situaciones que forman parte de lo que hay que dejar atrás. ¿Cuáles? La peleas, por ejemplo. Es que, como si fuera un partido de la vieja Copa Libertadores, este fin de semana, en el clásico de la liga mendocina donde Godoy Cruz venció 2-0 a Las Pumas se vivió una verdadera batalla campal.

Se esperaba un partido caliente porque las chicas del Tomba llegaban en la punta de la tabla de posiciones e invictas, mientras que Las Pumas son las últimas campeonas. Aunque nadie pensó que podía desatarse semejante escándalo. Al final del primer tiempo, las jugadoras del Godoy Cruz y Las Pumas se agarraron a piñas.

Todo arrancó por un foul en la mitad de la cancha que provocó el primer cruce que terminó con insultos. Pero la situación fue in crescendo y la cosa comenzó a calentarse. El click se dio cuando la número 4 del Tomba le pegó una cachetada a una rival. Entonces, las puteadas pasaron a ser empujones y los forcejeos se convirtieron en golpes de puño y patadas. De repente, la cancha se transformó en un campo de batalla, un todos contra todos donde se veían agresiones por doquier.

El Bodeguero se había puesto 1-0 con gol de Guilino y en el segundo tiempo aprovechó que su rival se quedó sin su jugadora más importante, Valeria Pintos, que fue expulsada producto de la gresca. Fue así que Cabrera logró el 2-0 que aseguró el resultado.

Más allá del incidente, el fútbol mendocino vive un gran momento. Con el Godoy Cruz masculino como la sensación del fútbol argentino, tras la llegada del DT Diego Flores, discípulo de Marcelo Bielsa. Y con el femenino ganando el clásico y como puntero absoluto de la liga de la provincia. Está claro que todo quedó empañado por la violencia que se vio en la cancha. Que no se repita. 

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