El peronismo activa ‘el plan Llaryora’ para remontar en la Capital

No fueron semanas fáciles en la relación entre El Panal y el Palacio 6 de Julio. O, lo que es igual a decir, entre el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Martín Llaryora. Desde el entorno del gobernador siguen mirando los resultados de las Primarias en la capital cordobesa y, a pesar de no ocultar…

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No fueron semanas fáciles en la relación entre El Panal y el Palacio 6 de Julio. O, lo que es igual a decir, entre el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Martín Llaryora. Desde el entorno del gobernador siguen mirando los resultados de las Primarias en la capital cordobesa y, a pesar de no ocultar el descontento, prefieren bajar la espuma de la tensión para revertir o tratar de remontar el resultado en noviembre. 

En tanto, cerca de Llaryora, no son pocos los que coinciden con que en la campaña para las Primarias “lo dejaron sentado en el banco”. “Estaba listo para entrar, pero si el entrenador no lo llama, es difícil”, razonaron dos personas que conocen cómo piensa el intendente capitalino. 

Razonamiento al que, en horas de la tarde del viernes, se sumó otro llaryorista paladar negro que reconoció ese mismo diálogo con el propio intendente. 

Ayer, después que ambos encabezaron un acto con la entrega del programa provincial “Vivienda Semilla”, funcionarios de Provincia y Municipio buscaron dar vuelta varios capítulos. No solo el de la campaña, sino también el de las flexibilizaciones con las que se adelantó el Municipio y que también generó un cortocircuito del Panal con otros intendentes. 

Es por ello que esas rispideces pretenden que sean parte del pasado. Tanto en la mesa chica del gobernador como en la del intendente; con una agenda dividida, donde una vez más el mayor protagonismo lo tendrá Schiaretti, pero que, a diferencia de lo que ocurrió en las Primarias, será con otro peso específico del titular del Palacio 6 de Julio. 

La cinta la tiene Schiaretti. En el peronismo cordobés coinciden en que el gobernador es el gran elector, el que puede traccionar para incrementar el número de las Paso y engrosar el número de diputados en noviembre. Dan por descontado que la banca al Senado la recuperarán, quedará en manos de Alejandra Vigo, pero aspiran a conseguir tres escaños en la Cámara baja. 

Para ello, el rol de Schiaretti con una agenda propia y cada vez más distante de Nación como contó PERFIL CORDOBA la semana pasada es clave. 

“Schiaretti ya marcó el rumbo: campo y justicia. Con esos dos ejes arranca la carrera para noviembre”, reconoció a este diario un dirigente cercano al mandatario provincial. Luego de que en la semana se conociera un documento de Hacemos por Córdoba con la firma del gobernador y tras la reunión que el mandatario sostuvo con la Mesa del Enlace del campo. 

Estos dos ejes, sumados a la ‘Gestión Córdoba, con la que vienen batallando varios dirigentes del PJ provincial, son los argumentos que mantienen latente las chances de “Schiaretti 2023”. Algo que también adelantó este diario a principios de este año. 

Con esto sobre la mesa, lo que sigue en lo inmediato es una reunión del gobernador con los intendentes de las ciudades más grandes que le responden. Allí, el mensaje del mandatario provincial será simple: empezar a tomar más distancia de Nación y no entrar en el juego de la oposición cordobesa. Particularmente, en lo que propone Luis Juez, el candidato de Juntos por el Cambio. 

Para lo primero, como dijo un peronista “no les van a pedir que denuncien discriminación, pero sí que defiendan con énfasis la gestión provincial”. Para lo segundo, es más un mensaje puntual después de lo sucedido con Llaryora y la frase sobre el exintendente.

“Se salió de libreto”, reconoció de manera escueta un hombre que recorre los pasillos del Panal. 

Qué le suma Llaryora a la campaña. Con casi un 60% de imagen positiva –no solo en Córdoba sino también entre los intendentes mejor ubicados en el país-, Llaryora se perfila para tener una mayor incidencia en la campaña de las Legislativas, tras el resultado adverso para Hacemos por Córdoba en la Capital. 

En las Paso, el intendente no estuvo en carteles, tampoco tuvo mucha presencia en la campaña junto a las candidatas y en Alta Gracia, el acto de cierre, hubo quejas en el entorno del intendente porque lo dejaron abajo del escenario. 

“Casi no aparecimos en lo que se hizo antes del 12 de septiembre, no nos llamaron. Por lo que ahora arranca otro partido y vamos a ver otro rol de Martín”, señaló el dueño de uno de los despachos del Palacio 6 de Julio y le agregó otra lectura.

Cerca del intendente creen que el intendente le puede dar voto radical o de centro. Puede aportar desde ese lado, con el trabajo en los centros vecinales, las recorridas en los barrios y con algo que vienen tratando de instalar hace rato: pegar la figura de Llaryora con la del exintendente Rubén Martí. 

“No solo desde la gestión, con la descentralización y el medioambiente, hay cosas en común también en la forma de entender la política”, manifestó un secretario. 

Con estos ingredientes, la desperonización del discurso de campaña de Hacemos por Córdoba de cara a noviembre lo tendrá a Llaryora en un rol central. Con el objetivo de apuntar a un voto de centro, con más distancia de Nación y sin entrar en la fricción que propone la oposición en Córdoba.